Wednesday, February 19, 2025

LIBERAL Y MEXICANO

 

“La lectura era considerada una tarea servil en la Academia de Platón. Como se dieran cuenta que Aristóteles no empleaba sirviente para que le leyera…  (y) él mismo leía los textos, se ganó el apodo de “El Lector” en son de burla”. (Vidas Paralelas VI, Plutarco, Biblioteca Clásica Gredos 363, 2007)


Acaba de publicar  la BBC que "Aristóteles no es simplemente el filósofo más importante de todos los tiempos; Aristóteles es el ser humano más importante que haya vivido jamás"¹…

Cursé la Preparatoria en el antiguo del Colegio de San Ildefonso, en la Preparatoria #1 de la UNAM, que le dio un valor incomparable a mis estudios, en relación con cualquier otra escuela o institución de cualquier nivel educativo,  y no solo por las portentosas instalaciones del edificio, de tres patios y tres pisos, los murales, vitrales, las columnas y bóvedas, las puertas enormes -alguna vez destruidas por un disparo de bazuca en 1968- los salones de clases y especializados para magnos eventos de nuestra Máxima Casa de Estudios, como el impresionante “Generalito”, sin faltar el maravilloso Anfiteatro Simón Bolívar, donde tuve el honor de interpretar a Beethoven, en un Concierto de Piano a finales de 1974; sino por la planta académica única en México: Salvador Mosqueira, Mario Gantús, María Teresa Landa, Andrés Peralta Santamaría… Todo lector de este ensayo tiene que visitar personalmente (nada de recorridos virtuales…) este recinto inmenso de nuestra historia, cuna del Liberalismo Nacional. Para que experimenten con todos los sentidos, la grandeza y fortaleza patria. El Colegio de San Ildefonso es Patrimonio Cultural de la Humanidad y cuna del movimiento muralista mexicano.

La Preparatoria #1 lleva el nombre de Gabino Barreda “médico, maestro y filósofo positivista, quien… trasformó de manera radical a la educación y estableció las bases del positivismo en México” (Wiki): la importancia en la reforma educativa es que le arrebató a la Iglesia un elemento fundamental para el control de la sociedad: la educación. Por ello las críticas hacia el positivismo surgieron –evidentemente- de la Iglesia y los conservadores.

Al igual que Gabino Barreda y todos los representantes del Liberalismo Nacional –de Benito Juárez, pasando por Melchor Ocampo hasta Ignacio Ramírez “El Nigromante”…- yo leí a conciencia el “Discurso sobre el espíritu positivo” de Augusto Comte y usé como principio vital la máxima comtiana: “el amor como base, el orden como medio, el progreso como fin”… Tenía solamente 15 años, pero despuntaba en mis estudios académicos. Mi paso por la Prepa #1 fue tan relevante que me convertí en “Presidente” de la Generación 1972-1974,  a pesar de existir un conflicto entre los “Porros” vs “Muros” o los “Libertarios” radicales, que llegaron a disputar “la plaza”: y mientras los dos bandos se peleaban a cada rato, fui propuesto al frente por mis compañeros… El 4 de diciembre de 1974 en el Salón Piamonte, en la colonia Nápoles, se celebró la “Fiesta” de Graduación: tenía 18 años.

En otra Carta platicaré cómo los premios y reconocimientos que recibí a lo largo de mi vida estudiantil, se habrían de convertir años después en los Premios como Emprendedores Edomex 2015, Premio Nacional de Librería 2016; y Premio Nacional al Fomento a la Lectura y Escritura 2017, para la Librería LibrArte de Tejupilco…

El duelo Fischer-Spassky en 1972, me catapultó al Ajedrez y a soñar con ser Gran Maestro Internacional del Juego-Ciencia-Arte… Cinco años después mi sueño cambio por el de ser Presidente de México: Cuando me di cuenta que no iba a poder hacer realidad mis deseos, decidí emigrar a la provincia de la provincia: así llegue al pueblo de Temascaltepec y poco después al de Tejupilco.

Espero que este relato sirva al menos como guía turística, pero ojalá provoque reflexiones entre nuestra comunidad regional para coronar la Gloriosa 4T: es constancia que yo soy un auténtico representante del Liberalismo Mexicano… y lo importante es que esa era mi formación filosófica en la juventud temprana, que me dio las bases para sacarme de encima los fantasmas de la culpa y del perdón, los mitos de la trinidad y la existencia de dios, que no existe… Como buen juarista, me hice liberal, expropiando el ser, ante todo a mi mamita schula y mi abuela Lupe que me llevaba a la iglesia y engañaba con el cielo y el infierno, o la “primera comunión”… todo un albur de barrio. Era fácil cubrir el requisito sacramental, aunque había que atravesar por un fandango ideológico tan pueril y soso como el “examen” para sacar la licencia de manejo; porque el “catecismo” exigido era cosa de “aprender” dos o tres rezos y los mandamientos de memoria, no morder la ostia ¡y ya!... ¡Basta!  No que ahora, en Tejupilco la perversa iglesia católica jode a la niñez regional con hasta tres años de idioteces culpígenas, mitos y miedos, e insisten que esta “educación” sea de siete años, lo que es criminal, porque matan el alma infantil y generan monstruos desalmados.

1. Examen de las Virtudes Éticas: La Liberalidad

Según la Enciclopedia Británica, las obras de Aristóteles que se conservan, probablemente representan solo una quinta parte de su producción total. Un ejemplo de lo que hace referencia el texto de la BBC, consiste en la serie de trabajos sobre Constituciones Políticas que sabemos se llevaron a cabo en la Escuela del nativo en Estagira. Fueron más de 158 investigaciones políticas, de las cuales solamente conocemos la dedicada a Atenas. Trabajos que contenían todo lo relacionado al nacimiento, surgimiento, leyes, guerras, comercios, todo hasta la  caída y desaparición de las Ciudades-Estado. Se calcula que la duración promedio de cada historiografía política abarca más de 10 mil años, lo que significa que la recopilación, sistematización, análisis y publicación de toda esta información  por el Liceo, comprende  casi 16 mil siglos de vida política. 

La Ética a Nicómaco es un texto obligado para todo el mundo que quiera hacer del pensar un sistema y un placer a la vez. Esta obra dedicada al Padre de Aristóteles consta de 10 libros. El cuarto libro del corpus conocido como del “Examen de las virtudes éticas”, aborda en el primer inciso la virtud de la Liberalidad o Liberalismo².

…(El Liberalismo) parece ser el término medio respecto de las riquezas… por la manera de dar y recibir riquezas, sobre todo de dar. Y por riquezas entendemos todo aquello cuyo valor se mide en dinero… La prodigalidad y la avaricia también están en relación con la riqueza, una por exceso y la otra por defecto… Atribuimos siempre la avaricia a los que se esfuerzan por la riqueza más de lo debido… llamamos pródigos a los… que gastan con desenfreno… El pródigo tiene un vicio concreto, el de malgastar su hacienda… el que se arruina a sí mismo y la destrucción de su riqueza parece ser una especie de ruina de uno mismo.

Las cosas útiles pueden ser usadas bien o mal… el que posee la virtud relativa a una cosa usa mejor de ella… usará mejor de la riqueza el que posea la virtud relativa al dinero y éste es el hombre liberal… El uso del dinero parece consistir en gastarlo y darlo; en cambio, la  ganancia y la conservación (atesorar), son más bien posesiones…

Por eso, es más propio del hombre liberal dar a quienes se debe, que recibir de donde debe y no recibir de donde no debe… La gratitud se le muestra al que da, no al que no recibe… También es más fácil no tomar que dar, porque los hombres están menos dispuestos a desprenderse de lo suyo que de lo ajeno. Al que da a quienes no debe, o no da por nobleza, sino por alguna otra causa, no se le llama liberal… Tampoco el hombre liberal tomará de donde no debe, porque tal adquisición no es propia del que no venera al dinero… el hombre liberal dará y gastará  en lo que debe y cuando se debe, lo mismo en lo pequeño que en lo grande, y ello, con agrado…Liberalismo y libertad son conceptos diferentes, en la etimología, la gramática, en el significado.

2. Libertarios

En 1975 ingresé a la Facultad de Economía de la UNAM, en el alejado e incompleto plantel de la ENEP Acatlán, donde hice mis primeros dos años, maravillosos: porque si bien al llegar no sabía nada, ni había escuchado nunca a Marx, Engels o Lenin, en cambio, mis compañeros provenientes de los CCH’s utilizaban a estos autores, sus conceptos y teorías, tanto como yo podía hacerlo con aperturas o gambitos sobre el tablero de Ajedrez; pero bastaron un par de semestres para adquirir y leer a fondo el Capital, las obras escogidas de Marx y Engels más todos los panfletos que pude de Lenin, Rosa de Luxemburgo, Trotsky –en el interludio “chutarme” todas las estupideces sobre conspiraciones judías internacionales, propaladas por la “masonería”- y de consultar y revisar a los marxistas-leninistas nacionales como Semo, Gilly, Aguilar, para estar en condiciones para debatir, criticar, destrozar y desechar todo este bagaje ideológico que llegó a dividir al mundo entre Capitalismo y Comunismo…

Qué es exactamente como me encuentro ahora, frente a esta reverenda “mafufada” que le llaman “Libertarismo”, con  adalides mundiales como Donald Trump, Bolsonaro, Milei y una sarta de idiotas bien representados en México por Lela Téllez, Edy Verástegui o Sandra Cuevas… ¡No pos sí!…

“La bandera de Gadsden, originalmente utilizada por los patriotas (sic) yanquis en la guerra de independencia…con la serpiente y el lema “Don't Tread on Me”, hace      alusión a que el gobierno no debería pasar por encima de los ciudadanos con impuestos y regulaciones.​ El color amarillo… se asocia con el oro o la moneda que circula en las plazas de mercado y el ideal de los mercados libres (sic)

“El libertarismo  del inglés: libertarianism, este a su vez del latín: libertas, “libertad” (sic) es una filosofía política y legal que promueve -Fake News-…” (Wikipedia)

         

Solo queda la clásica ¡Otra de estas y mejor me subo la bragueta!... volveré sobre este tema… porque me encanta (dirían los gringos) “patear traseros”…

 


¹Declaró el filósofo británico John Sellars en un artículo de la revista Antigone (1-02-2025) previo a la publicación de su libro "Lecciones de Aristóteles: comprender al mayor filósofo de todos los tiempos"
² Fragmentos de Ética Nicomáquea, capítulo IV, Ed. Gredos, Biblioteca Clásica no.89, 1985.

LA CIVILIZACIÓN DEL ESPECTÁCULO (2)

LA BATALLA CULTURAL

Que el calendario no venga con prisas
Que el diccionario detenga las balas
Joaquín Sabina

“A mediados del siglo XX, el gabinete presidencial tenía una escolaridad promedio que apenas llegaba a la licenciatura. Sin embargo, muchos funcionarios de entonces creían en los libros, en el arte, en la cultura, como algo importantísimo para la vida personal y nacional. Algunos fueron grandes escritores. Ahora hay altos funcionarios con doctorados en el extranjero a los cuales no es fácil explicarles que la cultura sí nos importa.”¹

Una de las obras de literatura bella que he leído y que me inspira es “Confieso que he vivido” de Pablo Neruda. Y yo confieso que esta es la tercera vez que hago del periodismo una forma de vivir en el sur del estado de México, y publicar en Liberal Mexicano mis Cartas Sureñas, en forma de epístolas o ensayos, como antes lo hice en el periódico El Monitor.

Para los propósitos de estas palabras preliminares, me valgo de Alfonso Reyes y Gabriel Zaid, pensadores que me acompañan a lo largo de este ensayo, originarios del estado de Nuevo León y más específicamente  de ese Monte Regio, que da origen al topónimo con que se conoce a la gente nacida en Monterrey.

Así que no está de más repetir la metáfora alfonsina sobre el ensayo, como un género literario al que llamó “centauro”, o concentrarme en el gusto, el gustus, en el estilo de la prueba inaugurado por Michel de Montaigne en el siglo XVI, quien dio este nombre a sus escritos, porque los consideraba el resultado de las experiencias que a lo largo de la vida y sus lecturas habían ido posándose en el fondo de su espíritu, su carácter subjetivo y personal.

Si bien me inicié en el periodismo cultural en las páginas de La Jornada hace 40 años*, comencé a ensayarme como periodista en la región a finales del siglo pasado, con un objetivo eminentemente comercial: hacer publicidad a mis negocios, hasta que en 1994, los crímenes y traiciones entre los políticos PRImates en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, los llevaron a amancebarse con el Partido de Acción Narconal (PAN), para catapultar a un idiota  como Presidente (Fox), robar la elección de 2006 para un asesino (FeCal), y plegarse a Televisa para hacer presidente a un  ignorante, cleptómano y depredador (Peña Nieto).

Porque entonces, me convertí en testigo impávido de la rendición del Estado Mexicano al Amo del norte imperial, y atestiguar la quiebra moral de la nación, hasta “tocar fondo”: Más de 20 años de borrachera desenfrenada, corrupción, vicios y  poder autoritario, mientras se destruía todo lo bueno, noble y republicano que se constituyó en 1917, con el triunfo de la Revolución Mexicana.

El delirium tremends que provocó esta bacanal a cargo del PRIAN y la política neoliberal impuesta a la nación, afectó a todos los mexicanos, tanto como para no ver el “robo en despoblado” (Fobaproa), que convirtió deudas privadas bancarias en deuda pública, por pagar las siguientes tres generaciones de mexicanos; y  pasar desapercibida la desaparición de la isla Bermeja y con ello, la soberanía del mar patrimonial, para ceder los “hoyos” en el Golfo de México, a la exacción petrolífera por las “siete hermanas”: Texaco, Gulf, Shell, BP, Mobil, Exxon, Chevron.

En 2006 decidí la mudanza de los negocios a Tejupilco, y tuve la fortuna de encontrarme con un pueblo despierto, escandaloso y despabilado, con vida política propia: conocí e hice amistad con gente alegre, audaz y valiente, que me abrieron espacios para publicar    nuevamente mi periodismo, como un medio de comunicación socialmente responsable, y  por primera vez ensayar la mayéutica socrática, como una suerte de partera para ayudar a los lectores e interlocutores a parir sus ideas, dar a luz a sus palabras², sin incurrir jamás en la escuela del periodismo mexiquense del “te pago por decir, o te pago por no decir”: nunca he cobrado ni pedido “chayote”, embute, “sobres”, “chamba” o cualquier otra forma de corrupción, a cambio de mi labor educativa, pedagógica y de enseñanza.

Durante más de 15 años, realicé comentarios a la noticia a través del sistema de televisión por cable del Canal28Tv de Pedro Montoya, antes de que existiera YouTube. Capsulas de opinión grabadas semanalmente por Alejandro Jaramillo, que constituyeron un ejercicio de comunicación importante, que demostró a la comunidad regional que se podía hablar de diferentes temas relacionados con la cultura, política y sociedad, sin miedo y de frente.

Al mismo tiempo tuve oportunidad de dirigirme por escrito a la comunidad sureña en El Monitor de Félix García (q.e.p.d.), el periódico decano de la región, donde dos veces por semana llegué a escribir y publicar hasta tres diferentes columnas de opinión: Cartas Sureñas, Su®eña Plural y El Crítico de Temas; seis ensayos semanales, entre 2006 y 2016.

Se dice que la tercera será la vencida: confío que las páginas del Liberal Mexicano se convertirán en el medio que impulse la agenda en el debate público regional, como lo demostró Andrés Manuel López Obrador en “Las mañaneras”. Como lo comprueban “Las mañaneras del pueblo” de la Presidenta Claudia Sheinbaum. Para que la opinión editorial del Liberal Mexicano prime el debate cultural, contra la “Civilización del espectáculo” sureño, pletórico de bufones, travestistas, comediantes y fantoches capaces de valerse de las peores artimañas para ganarse el favor de un público ávido de diversión ³. 

Y es que esta vez resulta de la mayor urgencia imponerse en la batalla cultural, porque lo que se dirime en México y el sur mexiquense, es la consolidación de la revolución de terciopelo encabezada por Andrés Manuel López Obrador, que ha hecho de la palabra el medio para llevar al triunfo, a las mayorías populares de la República Mexicana en 2018. Revolución Gloriosa que en 2024 convocó al voto de más de 36 millones de ciudadanos, para lograr la  victoria aplastante de Claudia Sheinbaum como primera Presidenta de México.

Revolución “Gloriosa” como la que a que derrocó en 1688-89 al monarca Jacobo II y entronizó a mi tocayo Guillermo de la casa de Orange como Rey de Inglaterra, Escocia, Irlanda y Holanda, y cito a G. M. Travelyan, heredero de una estirpe de historiadores ingleses, “La verdadera gloria de la Revolución estriba no en el mínimo de violencia que necesitó para triunfar, sino en el medio para evitar toda violencia que el ordenamiento de la revolución descubrió para las futuras generaciones inglesas… la gloria corresponde a Guillermo (AMLO) que concibió sagaces y complicados planes para llevarlos a efecto hasta el fin…”

Y es que la batalla política emprendida por AMLO se libró fundamentalmente en el ámbito cultural: “por el bien de todos, primero los pobres”, “No mentir, no robar y no traicionar al pueblo”, “un estado de derecho, no de chueco”, “No puede haber gobierno rico con pueblo pobre”, “Abrazos, no balazos”…  Y en seguida  al restablecimiento de la República o el gobierno de las clases medias, estado político frontera entre las oligarquías y las democracias. En la sanación política de instituciones, leyes y costumbres que hizo del periodo 2018-2024, coyuntura higiénica y terapéutica, para recuperar el poder adquisitivo de los salarios y la dignidad de los mexicanos, para el regreso de la obra pública y el empleo de los ciudadanos armados: soldados y marinos dedicados a tareas civiles de ingeniería y construcción. Los ingenieros militares demostraron que además de trincheras y fortines, son constructores de aeropuertos, vías férreas, sucursales bancarias, escuelas, puentes y carreteras como la que se llevará a  cabo en nuestra región, de Toluca a la costa del Pacífico.

Al igual que en las urnas, el segundo piso de la 4T requiere de la victoria absoluta y sin contemplaciones en la batalla cultural contra la civilización del espectáculo, que no es otra cosa que el discurso hegemónico de las oligarquías globalizadas, el del capitalismo salvaje. Discurso torvo de la fe y las creencias, del éxito y de los sueños, de la especulación, individualidad e indiferencia, del miedo y las noticias falsas.

Civilización del espectáculo o la de un mundo, donde el primer lugar de la tabla de valores vigente lo ocupa la diversión y el entretenimiento, para escapar del aburrimiento. Es empobrecer lo humano,  hacer del vivir una representación y del consumidor real, un simple  consumidor de ilusiones. Pero convertir esa natural propensión a pasarla bien, en una pasión universal y en valor supremo, acarrea consecuencias: la banalización de la cultura, la generalización de la frivolidad, y en el campo de la información a que prolifere el periodismo irresponsable, de la  chismografía, el escándalo, el mal gusto, el cinismo encuerado y la ignorancia divina. Cultura dominante que privilegia el ingenio sobre la inteligencia, las imágenes sobre las ideas, el humor sobre la gravedad, la irreverencia sobre lo profundo, la vulgaridad sobre el talento. Cultura que propicia el menor esfuerzo intelectual. 

Por eso, mi conclusión es que: no está en poder del periodismo por sí solo cambiar la civilización del espectáculo, a la que ha contribuido parcialmente a forjar. Esta es una realidad enraizada en nuestro tiempo, la partida de nacimiento de las nuevas generaciones, una manera de ser, de vivir y acaso también de morir del mundo que nos ha tocado, a nosotros, los afortunados ciudadanos a los que la república mexicana, los principios, la libertad, la autoridad de nuestros padres, los valores que heredamos de ellos, los libros, el arte y la literatura nos han deparado el privilegio de convertir al entretenimiento pasajero en parte de la vida humana y la potestad, en cambio, para contemplar con escepticismo, desprecio y realismo todo lo que aburre, preocupa y nos recuerda que la vida no sólo es diversión, también es trabajo, dolor, misterio, paz, familia y alegría simple, simplemente alegría…. 


*La Jornada # 419, 16 nov 1985
¹ Paradojas de la cultura, Gabriel Zaid, Letras Libres, 27 nov 2013
² Platón Diálogos V: Parménides, Teeteto, Sofista, Político, Ed. Gredos

³ Porque la llamada “clase política” sureña,  está formada por ignorantes de su propia ignorancia que denigran el nombre de México, o que publican panfletos escritos como si tuvieran diarrea verbal peyorativa, misógina, de machismo cavernario, sin más argumentos que parapetarse desde atriles y ritos medievales, “grado 33”.

Vaya un recordatorio a nuestra casa editorial: “La Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales protege los símbolos patrios de México. La Secretaría de Gobernación es la encargada de aplicar las sanciones correspondientes. Las sanciones por alterar la bandera de México pueden ser: Multas de hasta diez mil veces el valor de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) vigente. Prisión de tres días a un año. Prisión de un año y seis meses. Amonestaciones con apercibimiento. Arrestos de hasta 36 horas”

Friday, January 24, 2025

LA CIVILIZACIÓN DEL ESPECTÁCULO

 


EL ANTÍDOTO

1. La Corrupción del lenguaje

¡Cállate chachalaca! Fue el banderazo de salida de la 4T, el 16 de marzo de 2006 en Tehuantepec Oaxaca. Antes de ese grito campirano, con el que Andrés Manuel López Obrador sentenció para toda la vida al gachupín abajeño Vicente Fox, en México vivíamos sujetos por un lenguaje en poder del gobierno que, corrupto y además perverso lo fue desgastando, exprimiendo, ahogando las palabras, repetidas, falsas, fofas, huecas.

Y aunque ya llevaba muchos años la degeneración de nuestro idioma (GDO 68), así también se puede considerar al 12 de diciembre de 1997, como la fecha exacta en que inició la ofensiva literaria retrógrada y conservadora del gobierno en turno (EZ), que ya sin rubor ni continencia alguna¹, se lanzó con todo el poder para apoderarse del Estado nacional, entregarlo al capitalismo internacional, adoptar las leyes e instituciones que convinieran a la plutocracia yanqui (cambios constitucionales a los artículos 3, 27 y 123 de la Carta Magna) y crear los organismos indispensables para tener un control absolutista (CNDH, INAI, IFT, CONEVAL, CFC…) y poder decir como Luis XIV: “El Estado soy Yo”

Ese día se llevó a cabo el 1° Teleton y para sorpresa de las audiencias cautivadas todavía por Televisa, Lucerito y los payasitos de la TV, comenzaron a bendecir lloriquear, moquear y repetir como loros huastecos “gracias a dios” por primera vez en la historia nacional, a través de un medio de comunicación, concesionado por el estado mexicano laico. Se había roto el “techo de cristal” dicen ahora los faranduleros, para señalar un límite o salvaguarda arrasado por el poder de los medios, el tsunami que abría de par en par las compuertas políticas al lenguaje imaginario y fantasioso, del miedo y falsedades, de la ignorancia, la culpa y el arrepentimiento: el retorno de los brujos.

Y es que a finales de los años 80’s, la triada formada por Margaret Tatcher-Juan Pablo II-Ronald Reagan se habían impuesto al resto del mundo y esa victoria se plasmó en un nuevo lenguaje hegemónico, específico para programar a la gente en “modo comercial”: éxito, autoestima, bullying, fe, bendiciones, resiliencia, sociedad civil, inteligencia emocional, winner, coach, libre mercado, oportunidades, buenas vibras… y todos los mitos y fantasías  necesarias para que en el terreno de la mercadotecnia y la publicidad, se tradujeran en ventas y ganancias.

Fue entonces que comenzó el asalto a la razón y como los incendios en California del cambio climático 2024, el viejo-nuevo cuento medieval, incineró las diferencias en los medios de comunicación, programas de estudio, la academia y el discurso político.  Ahora se sabía que el renacimiento del liberalismo –neoliberalismo- no se circunscribía a las prácticas económicas tradicionales, sino que llegaba recargado-reloaded, con un discurso particular con el que festejaba la derrota política de la economía socialista: de la caída del Muro de Berlín en 1989 y la disolución de la URSS en 1991, hasta el segundo “piso” en la Presidencia del “pacifista”  Donald Trump,  este 20 de enero de 2025.

Fue arrollador el embate de un modelo que ya llevaba años probado, siglos de funcionar a la perfección en el Imperio estadounidense: Escribía a principios del siglo XIX Alexis de Tocqueville que “En (América) las democracias, se está muy lejos de que todos los hombres que se ocupan de la literatura  hayan recibido una educación literaria…(Que) los lleva a buscar solo libros que se consiguen y se entregan con facilidad, como las prostitutas, que se leen pronto y sin pérdida de tiempo –el tiempo que poco les falta para transfigurar en dinero del time is money- literatura más rápida inclusive que la fast food de nuestros días… puesto que el lector la recibe casi toda digerida… lista para tragarse sin necesidad de masticarla  ni ensalivarla…los ingredientes ideales… son emociones intensas, efímeras y fuertes; flashes sorpresivos; pero sobre todo el brillo del oro sin serlo… Se buscará asombrar antes que complacer y se esforzará enganchar las pasiones antes que encantar el gusto…”²

Quedaba un cabo suelto: Comenzó la metamorfosis de lo que se entendía por cultura cuando mi generación realizó sus estudios primarios, secundarios y superiores. Se le llamó poscultura, contracultura, posmodernidad. Se hicieron esfuerzos por explicar el fenómeno en ciernes: Freud, T.S. Elliot, Steiner, Lipovetsky, Vargas Llosa: dice Guy Debord “en la sociedad industrial moderna, donde ha triunfado el capitalismo y derrotada la clase obrera (y popular), la alienación (ilusión convertida en verdad) controla la vida social y política de tal suerte que todo lo que es natural, real y humano lo reemplaza por lo artificial y falso: las mercancías han pasado a ser las verdaderas dueñas de la vida: el espectáculo es la dictadura efectiva de la ilusión en la sociedad moderna…”

2. La Civilización del espectáculo

¿Qué quiere decir civilización del espectáculo? Dice Mario Vargas Llosa: “La de un mundo donde el primer lugar de la tabla de valores vigente lo ocupa el entretenimiento, y donde divertirse y escapar del aburrimiento es la pasión universal…” La diferencia entre la cultura del pasado y el entretenimiento de hoy es, que aquella pretendía trascender el tiempo presente y seguir viva generaciones futuras, en tanto que los productos de hoy son fabricados para ser consumidos, desechados y desaparecer al instante: Herman Hesse, James Joyce o Moliere escribían para derrotar a la muerte, en tanto que Shakira o las telenovelas no pretenden durar más que el tiempo de presentación. La distinción entre Precio y Valor se ha eclipsado: lo que tiene éxito y se vende es bueno, lo que fracasa y no conquista al público es malo…

Pero convertir esa natural propensión a pasarla bien en un valor supremo, tiene como consecuencias la banalización de la cultura, la generalización de la frivolidad y en el campo de la información, que prolifere el periodismo irresponsable, de la chismografía, el escándalo, el mal gusto, el cinismo encuerado… la ignorancia divina. Que se desnaturalice y prácticamente desaparezca la alta cultura y pasen a ser equivalentes una ópera de Verdi, la Filosofía de Kant, los corridos tumbados de Peso Pluma  y la “joterias” del que Ezpol-icía.

3. El Antídoto

Tras escuchar la declaración de guerra que ha hecho el gobierno de Trump a México, solo haré por ahora un adelanto del remedio contra el Malestar en la Cultura: un diccionario no es solamente un catálogo de noticias, de un mismo género, ordenadas en forma alfabética: Larousse advierte sobre la etimología latina de dictionarium o acción de decir.

Hoy, además de las obras tradicionales, existen diccionarios de todos los géneros y materias: Diccionario Crítico Etimológico Castellano e Hispánico, de Corominas y Pascual. Dos diccionarios desconocidos: Encomio a la estulticia (Elogio de la locura) Erasmo de Rotterdam; y, Diccionario de ideas recibidas –Estupidario- de Gustave Flaubert; el diccionario de Nombres Propios de Gutierre Tibón, además de glosarios, monolingües, multilingües, enciclopédico… hasta el coloquial tumbaburros, puesto que la conseja popular declara que los diccionarios están destinados a desasnar, a quien quiera y pueda desasnarse…

¹ Una vez “cincho” el TLC; las clases populares arruinadas por los “errores” de diciembre de  1994; los pobres anestesiados con las visitas del “eunuco blanco” (Juan Pablo II);  PRI y PAN amancebados como Demócratas y Republicanos en EUA; las quiebras y deudas bancarias convertidas en Fobaproa a pagar por los mexicanos…

² Esta importante obra del parisino solo adolece de un defecto: porque el título de este profundo análisis debió ser “La tiranía en América”. Alexis Tocqueville de, La democracia en América, FCE México 2002

 


 

Monday, December 16, 2024

NARCO – ESTADO: El ANTÍDOTO

 


El caso del narcotráfico en México revela de manera lacerante y criminal cómo los dirigentes de los gobiernos entre 1970 y el 2012¹ se han dejado imponer cobarde e interesadamente por los Estados Unidos una guerra criminal y ajena, dispuestos a que el país pague sus consecuencias desastrosas.

No está de más reproducir el planteamiento preciso que hace Don Winslow², novelista estadounidense, investigador y detective privado, quién además de declarar como el conflicto más mortífero del planeta a la guerra contra las drogas en México, América latina y los Estados Unidos, responde de la manera siguiente a dos de las preguntas en relación a que si México es un Narco-Estado:

1) “Estamos frente a un ejemplo trágico de la ley de las consecuencias inesperadas. Gastando tanto dinero en prohibir el uso de la droga, no hemos logrado sino incrementar el precio de las diferentes drogas y de los territorios fronterizos por los que transitan, con el resultado de que los traficantes están más que dispuestos a matar por controlar esas zonas geográficas. Paralelamente hemos permitido a sicópatas criminales volverse multimillonarios. Hemos creado, en todas sus piezas, lo que precisamente buscamos evitar. Y es este dinero el que enseguida financia la violencia atroz que azota a México. El problema mexicano de la droga… es un concepto tristemente equivocado que solo sirve para enmascarar el problema verdadero, que es el problema americano de la droga”.

2) “¿México y los Estados Unidos son socios responsables de esta situación terrorífica en la que uno vende y el otro compra y consume la droga? No hay vendedor sin clientes… México se encuentra en una posición muy delicada frente a los Estados Unidos. De un lado, padece las presiones del gobierno americano que lo exhorta reprimir el tráfico de la droga; pero al mismo tiempo son los drogadictos americanos quienes financian el tráfico”… Winslow sostiene en su obra literaria tanto como en sus puntos de vista públicos que solo la legalización de las drogas puede reducir el narcotráfico,​ y que Estados Unidos actúa en México contra la droga con la mentalidad con que luchó en Vietnam.

“¿México es un Narco-Estado? Por supuesto que NO. El Narco-Estado son los Estados Unidos porque son ellos quienes gastan cada año millones de dólares para comprar la droga… Estados Unidos sigue teniendo un gran apetito por los estimulantes, por eso los mexicanos han incrementado sus sistemas de distribución y transporte de metanfetaminas y fentanilo”³ 


El antídoto que nos ofrece la Cuarta Transformación

México tiene proyecto de nación y se llama República Mexicana. Estado político que se caracteriza por la primacía de la justicia, la libertad y la valentía ciudadana como virtudes cardinales.

Somos protagonistas de una época dorada en la historia nacional, porque la denominada Cuarta transformación en realidad es una carta marcada, un gallo tapado que protege y descubre de manera paulatina un proceso revolucionario: el de la restauración de un estado político de clases medias, que privilegie  la vida despierta, activa, política, el vivere político; en vez del “american wey of life”, el célebre vivere corrotto, decía Nicolás Maquiavelo: el del animal dormido, “con vida pasional, ficticia, estancada, carente de juicio, desrrielada, sin imaginación, con verdades tejidas con mentiras”4.

Los resultados electorales del pasado 2 de junio, demuestran sin lugar a dudas la elección en México de una forma de vida con un registro histórico superior a los 3 mil años –incluyendo nuestro pasado mesoamericano, prehispánico, hispánico y colonial- en vez del modelo de las oligarquías y los tratados comerciales, del tiempo de la globalización y las “ideologías plutocráticas –neoliberalismo- con una duración aproximada de 400 años, o como diría Baltasar Gracián, de una minoría de ricazos.”5

“… si por milagro se entienden los sucesos de magnitud extraordinaria y maravillosa… lo más difícil y raro que existe en la historia de los pueblos, es que una vez  corrompidos los principios políticos de las comunidades humanas, estas puedan regresar a las formas de Estado anteriores, y por ello superiores y mejores… porque es un milagro histórico que una nación regrese a alguno de los gobiernos constitucionales previos, una vez que el ciclo de su historia política lo ha abismado en el mundo de los regímenes perversos…”6 

Hay tres razones que demandan restaurar la república en México y en todas ellas, la organización de los ciudadanos deberá desempeñar un papel clave en este proceso de sanación política:

1. Porque cuando triunfan las repúblicas desaparecen de la sociedad, cual si se tratase de un acto de magia, los muy ricos y los muy pobres. Es la fusión de los criterios oligárquicos y democráticos con los que se arriba a la justicia del orden político republicano, el justo medio donde reina la libertad y la virtud.

2. Porque la única manera de conseguir un estado justo y por tanto bien ordenado, es que los gobernantes tengan una vida superior y rica en excelencias del alma, una vida política, activa, de otra naturaleza a la vida dormida que se propala como sinónimo de felicidad en las oligarquías, de hombres famélicos de bienes externos, por padecer ayuno permanente de bienes internos.

3. Porque la constitución de una república no significa la caída de un estado justo a uno injusto, sino la elevación y mejoramiento de los estados injustos a los justos. Es la capacidad de las sociedades humanas para recobrar su salud y recuperarse. Transitar de oligarquías o democracias, a gobiernos constitucionales, siempre y cuando se logren quitar de los extremos pasionales, la riqueza y la pobreza excesivas. 

Roto el pacto republicano, los ricos apoderados de los privilegios fiscales, los pobres sindicalizados apoderados de las empresas paraestatales y las entidades públicas, como las universidades y las escuelas de los ciclos primario y secundario, la burocracia partidista y pública apoderada de los puestos públicos y los recursos públicos.

Tal desmembramiento causa la ruptura y desarticulación de las clases sociales y el pacto social todo. Panorama que se ofrece agravado por la guerra librada entre los diferentes cárteles del crimen organizado público y privado, nacional e internacional, lo más antirrepublicano que puede haber en una república, que se ha dejado someter por nuestro vecino, el narco-estado estadounidense, sin límites con la legalización de la droga.


¹ LEA 70-76 PRI, JLP 76-82 PRI, MMH 82-88 PRI, CSG 88-94 PRI, EZP 94-2000 PRI, Fox 2000-06 PAN, FeCal 2006-12 PAN, EPN 2012-18 PRI

² Don Winslow es autor de una trilogía sobre el narcotráfico: “El poder del perro”, “El cártel” y “La Frontera”.

³ Conviene conocer los orígenes del narcotráfico en México, una iniciativa del gobierno de Washington para tener proveedor de droga de la que carece para necesidades médicas y de guerra, en la novela La Primavera del mal de F.J. Hagenbeck.

4 Marcos, Patricio, La Vida Política en Occidente. Pasado, presente y futuro.


Tuesday, November 26, 2024

ÉTICA Y PSICOANÁLISIS DEL LIBERALISMO

 

Contra la certeza de que el psicoanálisis es producto del pensamiento moderno y constituye un descubrimiento científico de la época contemporánea, hay que comenzar por una declaración por demostrar: quien afirma lo anterior no entiende lo que es el Psicoanálisis.

Comparado el traje ajustado del psicoanálisis con la extensión seca del saber antiguo, “se antoja estrecho y afectado por los usos, costumbres y caracteres que el análisis moderno no solo pretende explicar, sino más grave aún, curar” ¹. No obstante hay toda una deuda de gratitud que es menester reconocer en los trabajos pioneros de Sigmund Freud y posteriormente de Jaques Lacan, por el redescubrimiento entre el saber antiguo y el saber analítico moderno.

A través de ellos se puede llegar a saber que la Ética, es el nombre antiguo del Psicoanálisis. De Ética se trata la que se origina en el Liceo y específicamente la de su fundador Aristóteles, no la de Sócrates o Platón, ni la de Antístenes y mucho menos la estoica de Zenón, base de la moral romana y cristiana posterior.

Por eso es tan difícil para los analistas modernos entender las causas de la enfermedad que pretenden curar ¿Cómo descifrar este género patológico de vida que prevalece colectivamente, característico de la vida moderna? Es la pregunta que se formula Lacan en relación a los deseos y apetitos: son los de Edipo que de manera involuntaria, no por la fuerza sino debido a la ignorancia o si se prefiere, en razón de la fuerza de la ignorancia: el parricidio, la usurpación y el incesto. Es lo que Lacan llama metafóricamente, el cuerpo de los deseos sexuales, enfrentados por la doctrina y la técnica analítica freudiana.

¿Acaso no hay ningún problema ético en el homicidio, el robo y el adulterio? Clasificar estos apetitos como monstruosos o contra naturaleza es clasificarlos éticamente, bajo este género de vida inferior llamado bestialismo. Si no se discierne siquiera lo saludable de lo enfermo conforme a naturaleza, ¿cómo se pretende ser artífice de la salud humana?: Psicoanálisis moderno es síntoma de los síntomas padecidos por la enferma cultura contemporánea. 

“El asunto consiste en explicar los objetos naturales de aversión convertidos en objetos no menos naturales de atracción y deseo debido a los usos, costumbres y caracteres propios y fascinantes de la modernidad… ¿Cómo dar cuenta de que el homicidio (parricidio) el robo (usurpación) y el adulterio (incesto) hayan devenido a ser objetos culturales de apetencia no obstante que por naturaleza son de repugnancia?”¹


No hay que olvidar que el arte ético conserva su propia eficacia terapéutica, es el arte político: En todos los tiempos y lugares es al arte de la autoridad a la que le corresponde educar, producir usos y costumbres y caracteres excelentes, en los individuos y partes de una comunidad. La ética es una ciencia centrada en el análisis del placer y el dolor humanos,  conforme a los usos y costumbres del animal político. Son registros que implican por necesidad la salud o la enfermedad de las comunidades despiertas o activas, es decir políticas: la realeza, aristocracia y república y no en cambio en sus desviaciones pasionales o voluptuosas, dormidas, luego despóticas: la tiranía, plutocracia y la democracia.

Tratado con profusa belleza en todo Shakespeare, el derrumbe de los regímenes aristocráticos ha hecho que el mito de Sófocles sea el mito terapéutico por excelencia, lo cual implica que el rasgo sobresaliente de la civilización actual consiste en la alteración de los objetos naturales de aversión en objetos de apetencia culturales y los hábitos de la incontinencia y la intemperancia han logrado crear una suerte de segunda naturaleza patológica.

¿Cómo se adquirieron estos apetitos viles y violentos?, sino a través del regicidio intemperante  y la muerte de la autoridad paterna. Con la devastación del principio político del honor y su reemplazo por el principio que le es contrario, la insaciable codicia de riquezas externas; mediante la perversión de la verdadera libertad humana, rasgo invariable en los gobiernos republicanos,  por la pasión libertaria de las muchedumbres pobres en la que se apoyan y soportan las potencias oligárquicas mundiales hoy en día.

¿Acaso no es rasgo universal de la experiencia clínica, que esas diversas patologías del carácter tengan por causa original el quebranto y en caso extremo la devastación de la autoridad del padre? Son los hijos, hombres y mujeres de esta tragedia quienes viven expuestos radicalmente a caer en las garras de la vida patológica. Dicho de otro modo,  por regla general el daño que un padre puede ocasionar es inmensamente mayor al que se puede derivar de la madre, porque las fallas paternas cuentan con un espectro patógeno más destructivo que las maternas: si de mala madre no se sigue necesariamente malos hijos, en el otro caso casi siempre ocurre que de mal padre, hijos malos o cuando no peores ². 

La fábula del Edipo de Sófocles articula de manera jerárquica los tres objetos naturales de aversión, la cual otorga primacía al homicidio sobre el robo y estos sobre el adulterio: cuando Edipo asesina a Layo incurre a la vez en parricidio y en regicidio, cuando accede al trono vacante roba y usurpa y cuando desposa a la viuda Yocasta, según la tradición admitida en Tebas comete incesto adulterino. Sófocles ofrece un personaje que actúa de modo ignorante y de manera involuntaria porque Edipo desconoce que Layo es su padre, el biológico, no menos desconoce que el lecho que comparte con Yocasta, son los de su padre y madre.


Pero es John Locke el ideólogo inaugural y padrastro del liberalismo moderno, quien justifica la revolución aristocrática inglesa y el regicidio de Carlos I, simplemente al extender en adelante la fuente de autoridad paterna a la madre y afirmar que es mejor llamar  “parental relation”, eliminando la palabra padre, fuente de autoridad, principio y origen.  En este caso el origen de la paternidad la concede este parricida a su padre muerto, su dios capitalista, el dinero, estéril, pero productor de fortunas. Los gringos que juran ante dios todo acto público y político van más allá, al imprimir en su moneda “in God we trust”, transliteración analítica de “the trust is our God” ³.  

Conclusiones: Mientras los pueblos conservan un género de vida político bajo cualquiera de sus especies, ya regia, aristocrática o republicana, al no haber patologías en las comunidades regidas por estos tres gobiernos paternales,  la enfermedad en el registro ético tiende a ser la excepción, nunca la regla.

Pero una vez que las comunidades políticas dejan de serlo y se transforman en sociedades animales –bien tiránica, bien plutocrática, bien democrática- entonces la forma de vida patológica se transmite al registro ético haciendo de la intemperancia, la incontinencia y la continencia las reglas antes que excepciones.


¹ Patricio Marcos. Psicoanálisis Antiguo y Moderno. Editorial Siglo XXI, 1993
² Pienso en Julio Scherer García, José Pagés Llergo, Jesús Reyes Heroles, y sus hijos María, Beatriz y Jesús Jr.
³ Juego de palabras que se traduce como “en dios confiamos (trust)-”… a “el negocio (trust) es nuestro dios”

FE DE ERRATAS: El ensayo que se publicó en el número anterior de Liberal Mexicano hubo una serie de errores  normales, en un proyecto que comienza. Para el que esté interesado en releer correctamente el trabajo, dejó esta liga: https://temascaltepec.blogspot.com/2024/11/el-fantasma-del-liberalismo.html

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Sunday, November 17, 2024

EL FANTASMA DEL LIBERALISMO

 

EL FANTASMA DEL LIBERALISMO

Saludo con gusto al público lector de “El Liberal Mexicano”, al que invito al debate en torno a la naturaleza y papel de las ideas, palabras y conceptos, con los que construimos una historia diferente que contar, una forma de vida propia, identidad, valores y virtudes de un México en el umbral de la Cuarta Transformación.

Increíblemente, el séptimo arte había sido  zona vedada, para una de las obras más famosas de William Shakespeare. Se han filmado películas basadas en las tragedias de Hamlet, Otelo y no hay que olvidar que un musical clásico llevado a la pantalla, se basó en el amor entre una Capuleto y un Montesco, sobre el odio mortal que se profesaban ambas familias, para dar escenario al duelo entre los rockets y los sharks, en la famosa West Side Story: la tragedia shakesperiana de Romeo y Julieta, en NY. ¿Entonces, porqué es hasta el Siglo XXI, cuando se filma la primera versión de El mercader de Venecia en el cine hollywoodense y mundial?

Es muy probable, que la respuesta a esta pregunta se encuentre contenida en la trama de la misma obra, en la naturaleza de los personajes y en el desenlace al que el mismo William Shakespeare (le decían Bardo, como en España le llamaban Juglares, a los poetas trashumantes) recurre al escribirla en el siglo XV: porque más que una obra literaria, El mercader de Venecia es una profecía política, una crítica demoledora contra el Ancient regime y una metáfora trágica, que se anticipó a la Glorius Revolution, llamada así por los cronistas de la pérfida Albión, que entronizó el nuevo orden social, económico y político, que a partir de entonces será denominado Liberalismo, otros le apostrofan Capitalismo, al que hoy lo apoda el nuevo orden imperante Neo-Liberalismo, y al que los fundadores de este sistema político de naturaleza y principios oligárquicos, tan geniales como Shakespeare en las metáforas y en las metonimias, lo nombró Commonwealth. Nosotros le llamaremos, en México: El Fantasma del Liberalismo.

El mercader de Venecia no es solo un testimonio histórico de Inglaterra,  sino profecía y negro augurio del futuro de la emergente potencia británica para los siglos XVII y XVIII, lanzada a empresas mercantiles y de colonización, sobre el basamento echado por los últimos miembros de la dinastía de los Tudor, Enrique VIII, y la Reina Isabel I.

Cabe señalar que a pesar de la fama que llegó a tener el poeta isabelino por excelencia, no tuvo en su tiempo mayor influencia. Pocos pudieron enterarse que la obra de Shakespeare se anticipaba a un giro político inesperado, el viraje oligárquico contra el viejo régimen aristocrático presidido por la soberanía del monarca. Nadie se imaginó el parricidio del Rey Carlos I a manos del Parlamento, que ordenó su decapitación, ni tampoco el tránsito, así sea breve, de un gobierno republicano presidido por Oliverio Cromwell, que llevaría a cambios radicales en el ejercicio del gobierno, la soberanía del Estado, el poder político y la nueva figura del Rey que, a partir de entonces, Reina pero  no Gobierna.

El mercader de Venecia es ante todo una fantasía política, premonición del liberalismo moderno. Testimonio histórico de  la batalla librada contra la vieja virtud de la liberalidad aristocrática: la de la riqueza contra el honor. De la usura y la ganancia del burgués, contra el antiguo y destronado hombre liberal. Antes que un intento por justificar una nueva doctrina de libertad para la humanidad, el liberalismo fue el triunfo del enriquecimiento privado frente a los derechos patrimoniales de las coronas española y británica respectivamente. El mercader de Venecia es una obra que aparece concebida para ilustrar la vacilación entre el mundo aristocrático y el emergente mundo burgués; entre la economía feudal de la nobleza del Medioevo y la nueva economía mercantil, disparada por la ambición y la codicia propias de la época moderna.

Shakespeare confronta dos principios políticos de gobierno: el del honor con el de la ganancia. Principios que corresponden, a su vez, a dos formas de gobierno o más bien, a dos tipos de constituciones políticas, antagónicas la una de la otra.  La primera es una forma de gobierno justa y virtuosa: es la Aristocracia; mientras que la segunda constitución es perversa, perdida en el extremo por tomar en exceso y no soltar nada a cambio: es la Oligarquía o eufemísticamente denominada en la actualidad como “Democracia representativa”

Principios políticos y formas constitucionales que serán encarnadas en personajes teatrales: Antonio, nombre de resonancias romanas y latinas, representará los valores del honor, la amistad, la liberalidad, la virtud y la justicia. Por el contrario, Shylock asumirá los vicios de la nueva época del liberalismo: las relaciones de interés, avaricia, el vicio de la corrupción del lucro y la injusticia. Shylock no invoca ninguna nacionalidad sino al mundo entero, peregrino errante de su clan, sometido a la religión del dinero y la codicia. Es el judío que revela extrañas semejanzas con el hombre surgido de la Inglaterra isabelina: anticatólico, hereje, antipapista,  severamente justiciero y moral en el reclamo de sus derechos y garantías.

¿De qué lado está Shakespeare? ¿Del de Antonio, el cristiano aristócrata mediterráneo, o de Shylock el usurero, especulador, poseso de un desmedido amor por la riqueza, confundido y amalgamado al dinero que idolatra y del que es esclavo?... Hay que esperar hasta el final de la comedia, un happy end magistralmente truqueado, para así salvar su propio pellejo, el del mismo Shakespeare, al inmiscuirse en el entramado de las disputas políticas, de la vieja aristocracia inglesa con la emergente burguesía citadina.

Un final que solo la intervención de la bella Porcia altera, transfigurada en varón docto y justo, que viene a revertir la acusación: de Antonio como víctima, indefensa y sumisa al peso implacable del acusador, Shylock, el victimario, a la relación inversa: La sentencia es que Shylock tome la libra exigida, pero solo de carne como se estipuló a la letra, sin derramar una gota de sangre. Mediante esta astucia, las amenazas que el judío hace sobre el comercio exterior de Venecia, se evaporan gracias al ingenio del autor, quien con magistral golpe escénico, el tribunal de justicia veneciano resurge por la intervención decidida de Porcia, la mujer amada, en beneficio de la aristocracia republicana.

En efecto, el final de El mercader de Venecia ha de ser considerado y justipreciado tal y como está escrito. Es el triunfo que su autor declara ahí: el de la aristocracia sobre la oligarquía, la monarquía sobre el gobierno parlamentario. Un triunfo que si algo tiene de característico es la ambigüedad. Es la victoria de los tories realistas, monarcómanos, sobre los whigs, un partido que encarna al judío Shylock: un partido usurero, especulativo que impondrá la hegemonía del dinero como medio de ganancia, hecho de nuevos terratenientes, pero sobre todo de comerciantes y financieros de la City, capaz de matar, ya no solo a su propia madre, sino como Shylock, a la autoridad y poder paternos, por su inextricable amor a la riqueza. Shakespeare prefigura, antes y mejor que cualquier historiador o político, el ambivalente triunfo de la vieja nobleza sobre los valores, que la burguesía financiera y mercantil inglesa imprimirá al hombre liberal.






LA MENTIRA

  “Un periodo de diez años es sobrado para educar a una generación…   Y bastante para pervertir a un pueblo” Emilio Rabasa Roxana a...