LA GRAN COMILONA: EL CLIENTE NO SIEMPRE TIENE LA RAZÓN

A la mesa y a la cama
Solo una vez se llama

Londres es una ciudad repleta de restaurantes. Unos mejores que otros, pero todos ofrecen la excelente comida británica, considerada como una de las más nutritivas de Europa. También están los restaurantes especializados y entre los de mayor prestigio internacional se encuentra “Chez Nico”. Las reservaciones son difíciles, a veces es preciso realizarlas con dos semanas de anticipación. Pero es que no hay duda de que se trata de uno de los restaurantes emblema de Inglaterra, principalmente por la personalidad única de su propietario y Chef: Nico Ladenis.
Una noche típica en el restaurante “Chez Nico”: las mesas están servidas de una manera inmaculada y perfecta; las botellas del mejor champagne del mundo dejan escapar su contenido; los meseros avanzan, imperturbables, de un lugar a otro, recogiendo ceniceros, limpiando mesas, atendiendo a un cliente distinguido o a un miembro de la familia real británica que ordenan platillos especiales del menú. Alguien pide una botella Chateau Palmer 47 (con un precio de 600 dólares) y otro inhala el exquisito aroma que procede de una Soupe de Poissons. ¡Excelente! Y por supuesto ¡extremadamente caro! (por lo menos 200 dólares por una cena para dos, sin contar las bebidas alcohólicas)
De repente, en medio del salón, un comensal (está con su pareja) llama al mesero y comienza a preguntar, mientras estudia el menú con nombres franceses “¿Qué cosa es esta shymphonie de calle o este selle d’agneau au pistou?” “carnero” interrumpe su compañera. El Mesero interviene y explica “es un carnero en una mezcla delicada de ajo, mantequilla, albahaca y romero”… pero no puede concluir su explicación. El cliente interrumpe, su pareja intercede, “por razones médicas no puede comer salsas. Quiere su carnero sin salsas”
El mesero permanece impasible, como si fuera de piedra “déme dos platos de su carnero” continúa el comensal “yo le quitaré la salsa cuando llegue”. En esos momentos ocurre lo que todos los camareros –y todos los que conocen el temperamento de Nico- estaban esperando. Nico se lanza prácticamente sobre la mesa del cliente y con un gesto casi sádico, digno de la mejor comedia de Hollywood, le pide al a la pareja que se marche del restaurante “¡No pienso cocinar para usted!”
Esta breve reseña tomada de un artículo de Natalie Devalls escrito en el año de 1992 muestra hasta donde llega la sofisticación en el comer. Sin embargo Nico se considera únicamente el “chef más exigente de Londres” Un hombre educado en la Universidad de Hull, con un título en Economía que reconoció haber fracasado en sus estudios, al no llevar buena relación con los ejecutivos bancarios y financieros.
“Simplemente no puedo soportar la mala educación en la mesa. No creo en esa frase acuñada que dice que el “cliente siempre tiene la razón”. A la edad de 37 años Nico Ladenis adquirió el libro Obras Maestras de la Cocina Francesa y se dedicó a aprender a cocinar. “A mi me interesa tener clientes educados que sepan que solamente sirvo los mejores vinos del mundo. No hay motivo para empezar una cena, ingiriendo ciertas bebidas alcohólicas que lo único que harán será entumecer las papilas gustativas y destruir el sabor del plato que yo y mis asistentes hemos preparado… Después de los primeros tragos, da lo mismo vino que vinagre".
“Comer es una experiencia, no una necesidad” No cabe duda que la filosofía del Chef Nico es radical, en el sentido de raíz, principio, lo que debe ser. Mismo sentido que, con diferente trato, paciencia y tolerancia usted podrá encontrar en su casa en Tejupilco, Restaurante La Misión, ahora ya con el concepto integral de lounge, esparcimiento, holganza, recreación, como fue concebido originalmente. Reservaciones (724) 2673370

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