Tuesday, December 16, 2014

DE LA HISTERIA COMO MÉTODO DE ANÁLISIS

El regalote de Navidad para este Sur del estado de México es un texto interesante, muy agudo, también analítico en el sentido de Lacan, de Deleuze y de Guattari*. Lo firma un analista chiapaneco: Subcomandante Insurgente Moisés: De la histeria como método de análisis y guía para la acción.
En las recientes movilizaciones por la verdad y la justicia para los normalistas de Ayotzinapa, se ha repetido la disputa por imponer el carácter de las movilizaciones, ahora llegando a la criminalización de quienes coinciden con un estereotipo trabajado: jóvenes, con el rostro cubierto, vestidos de negro, y que son o parecen anarquistas. En suma, son mal portados. Y como tales deben ser expulsados, señalados, detenidos, amarrados, entregados a la policía o a la justa ira de los sectores progresistas… el relanzamiento de este método de análisis y guía para la acción de la izquierda bien portada, permite algunas reflexiones: Los familiares y compañeros de los asesinados y desaparecidos de Ayotzinapa, como los de decenas de miles de desaparecid@s y asesinad@s, no piden caridad o lástima, demandan verdad y justicia. ¿Quién escribe el “manual de buenos y malos modos” para expresar el dolor, la rabia, la inconformidad?
Si con una voz engolada en lo alto de un templete. Si con un “Trending Topic” o si con una patrulla policial en llamas. Si con un blog o con un grafiti. O tal vez con todas o tal vez con ninguna de ellas, y cada quién con su cada cual crea, construye, levanta su modo de apoyar. Pero ni siquiera quienes tienen la autoridad moral y la estatura humana para decir “así sí” o “así no”, es decir, los familiares y compañeros de los que faltan de Ayotzinapa, lo han hecho… Entonces, ¿quién ha otorgado los cargos de comisarios del buen comportamiento para el apoyo y la solidaridad?
Es ridículo que se argumente “ésos no son estudiantes, son anarquistas“. Cualquier anarquista tiene más bagaje cultural y conocimientos científicos y técnicos que el promedio de quienes, como policías del pensamiento, los señalan y piden para ell@s la hoguera…
No es lo mismo señalar (quien señala acusa, juzga y condena, y demanda que la policía ejecute la sentencia), que debatir. Porque para señalar sólo es necesario estar a la moda (lo que es cómodo, fácil y, bueno, sí, aumentan los “likes” y los “follows“). Para señalar no se necesita una investigación argumentada, basta “postear” algunas fotos… Así nacen los grandes romances entre l@s “líderes de opinión” y las masas de “seguidores”: la fe ciega sintetizada en 140 caracteres… Del “yo te sigo y tú me sigues” a” y vivieron muy felices“, de ahí a “No me amas porque no me das RT ni Fav ni like. Cambiaré de Sinsajo.
Para debatir hay que investigar, pensar, argumentar y, ¡arghhh!, lo más peligroso y difícil: razonar. Debatir es difícil e incómodo. Y hay consecuencias para quien debate… detrás de cada ser crítico hay una larga lista de “seguidores” desertando, mudándose a donde no haya que pensar y el RT no sea un autogol… Y cuando el periodismo progre suple las funciones de ministerio público y acusa, interroga, concluye y condena, ¿señala o debate?
¿O se trata de debatir así? ¿L@s anarquistas en las cárceles o perseguid@s o exiliad@s, y las buenas conciencias en los editoriales, los micrófonos y el azul trinar? ¿Pero estamos de acuerdo en apoyar a los familiares y compañeros de los asesinados y desaparecidos de Ayotzinapa, o eso ya no importa?... ¿Tampoco los infantes de la guardería ABC, los desaparecidos de Coahuila, los migrantes ignorados, los “daños colaterales” de la guerra, la mujeres violentadas y asesinadas todos los días a todas horas en todos los lugares en todas las ideologías?
A quienes insisten en el camino electoral como única y excluyente opción, no se les ha acusado de “infiltrados”, “policías”, “provocadores” o “soldados de la sedena vestidos de civil”. Se les acusa de ilusos, ingenuos, bobos, tontos, buscachambas, oportunistas, intolerantes, ambiciosos, buitres, tiranos y déspotas. Bueno, también de fascistas. Pero no de “infiltrados”, aunque más de un@ cumple a cabalidad con el perfil real de agente gubernamental y policía político.
Para unos y otros lo que vale y cuenta es el centro geográfico y lo que en él converge: el poder político, económico y mediático. Si no pasa en la ciudad de México, no ocurre, no tiene validez, no cuenta… No existen para ellos las movilizaciones en Guerrero, Oaxaca, Jalisco, Veracruz, Sonora, y demás rincones de México y del mundo.
Pero como en unos y otros reina la pereza para el análisis crítico, no se dan cuenta de que no es ahí donde está el centro del Poder. Allá arriba las cosas han cambiado y mucho.
Mientras se siga abandonando el análisis serio y profundo del nuevo carácter del Poder, siguiendo de narices los calendarios de arriba (electorales e institucionales)… o el apremio de “algo hay que hacer, lo que sea” manque sea inútil y estéril, se seguirán reiterando los mismos métodos de lucha, los mismos reflujos, las mismas derrotas… acaso convenga recordar las siguientes palabras de Miguel Amorós:
“En tales eventos la sola presencia de ciudadanistas y aliados suyos ya basta para sembrar la confusión y convertir las mejores intenciones radicales en puro activismo, integrado sin dificultad en el espectáculo y por lo tanto manipulable, como argumento de los gobernantes para justificar los excesos de la fuerza pública o como coartada de los ciudadanistas para justificar el fracaso de sus expectativas. El activismo -violento o sólo ideológico- es el mayor revelador de la obsolescencia de la revuelta al reflejar la pobreza teórica y la debilidad estratégica de los enemigos del capital y del Estado. Acuciados los activistas por la necesidad de hacer “algo”, se apuntan a todos los bombardeos, cayendo por tanto en la trampa mediática y espectacular, que los tacha de gamberros o de provocadores. El resultado no es útil más que para los gobiernos, los partidos o los seudomovimientos,
Lo que sigue: requisitos para manifestarse:
Ellos: credencial del INE o cédula de identidad, comprobante de domicilio (si no tiene casa propia, copia del contrato de arrendamiento; si la tiene hipotecada, ¿qué hace usted aquí?), saco y corbata (no, smoking no, no hay que exagerar todavía, ése es para cuando crucemos triunfantes, sobre los hombros de la muchedumbre, la sagrada puerta que los inconscientes pretendieron destruir), manos y cara limpias, sin tatuajes visibles, sin piercings, y sin peinados estrafalarios (estrafalarios: todo lo que no aparezca en las revistas de moda), zapatos de vestir (nada de tenis o botas), firmar una carta-compromiso donde se obligue a respetar todo signo de autoridad y/o de poder en cualquiera de sus acepciones, así como señalar cualquier actitud o intención de separarse de estas reglas.
Ellas: lo mismo pero con traje sastre. Oh, lo lamento, sí, tiene que peinarse.
Elloas: no califican para manifestarse. Por favor proceda al siguiente closet.
Antes de la campaña de “pórtese bien y diga NO a las capuchas… Y pues nosotras, nosotros los zapatistas comprendemos. Pero no entendemos… Como quiera, en nuestras limitadas posibilidades, seguiremos apoyando su justa lucha. Y les es mandamos la Elija la respuesta correcta:
“Viles encapuchados” (o equivalentes con los nuevos sinónimos: “anarquistas”, “infiltrados” “provocadores”, “estudiantes”, “jóvenes”). Esto lo dijo, lo tuiteó, lo declaró, lo firmó, lo cantó, lo pintó, lo dibujó, lo pensó…
a).- un o una articulista, intelectual, caricaturista, periodista, locutor de los medios conservadores de paga. b).- una o un articulista, intelectual, caricaturista, periodista, locutor de los medios progresistas de paga. c).- una o un artista conservador. d).- un o una artista progresista. e).- un general del ejército federal. f).- un líder de la patronal. g).- un líder sindical obrero de la vanguardia del proletariado revolucionario. h).- un líder de un partido político alineado a la derecha. i).- un líder de un partido político alineado más a la derecha.
j).- un líder de un partido político alineado… Ya, en resumen: un líder de un partido político cualquiera. k).- Enrique Krause. l).- todos los anteriores.
Resultado: Cualquier letra que haya seleccionado es correcta. Si eligió la última opción, usted no sólo ha acertado, también ha hecho un monitoreo exhaustivo de redes sociales y medios de paga y libres. No sabemos si felicitarle o darle el pésame. Lo dicho: en los tiempos actuales, si no estás bien confundido es que no estás bien informado.
En el balcón de las redes sociales: Un tuit modelo de la gente bien después de la marcha del 20 de noviembre del 2014 en la ciudad de México: “¿por qué la policía detuvo arbitrariamente a civiles en lugar de detener a los anarquistas?” Ojo: note usted no sólo que a los anarquistas está bien detenerlos arbitrariamente, también que no son “civiles”. Un comentario de la gente bien frente a una foto de la policía del DF “Yo los conozco y ésos no son anarquistas“. Ojo: si nadie lo conoce o es anarquista, se merece esos golpes. Un argumento de la gente bien al inicio del movimiento, o después, no importa: “De seguro esos ayotzinacos se lo buscaron, quién les manda andar de anarquistas“.
El Diálogo Imposible: “Mira, esa gente no quiere hacer política, sólo quiere hacer desorden. Eso quiere decir anarquismo: desorden. Lo de cubrirse el rostro es por cobardía. Y lo de infiltrados es porque sirven al gobierno… ¿Los zapatistas, los oaxaquitas y los de guerrero, bueno?... pues son inditos de buen corazón. Claro, sin dirección política clara. Y están lejos, se les puede mandar ayuda humanitaria, que es como nosotros llamamos a deshacernos de lo que ya no sirve o se ha vuelto inútil, o peor aún, pasado de moda. Pero estos pinches anarquistas están aquí, toman nuestras calles (la mirada amenazante en el “nuestras”) y, ¿cómo te diré?, pues arruinan el paisaje. Un@ aquí esforzándose por hacer un buen happening muy en la onda retro, los sixties, ¿me entiendes?, muy de amor y paz, de era acuario, flores, canciones, drogas blandas, smartdrinks, buena vibra pues. ¿Eh? No, yo no marcho en un contingente, yo camino por el camellón, me subo a… No, no es para ver mejor la marcha, es para que las masas me vean mejor. Mira chavo, chava o lo que seas, las manifestaciones aquí deben ser como ir al club, ¿me entiendes? Se trata no de protestar sino de vernos entre nosotros, saludarnos, y al día siguiente confirmar que somos los que somos, no en la sección de sociales, sino en la de nacionales. Además, esto de Ayotzi… No, ya nadie dice Ayotzinapa, es más cool decir “Ayotzi”. Bueno, pues te decía que Ayotzi tiene repercusión internacional o sea que nos da un aire muy cosmopolita. Qué socialités ni qué nada, eso es para las derechas. Nosotros, las izquierdas modernas, nos damos a conocer en estos eventos. En la próxima, si esos nacos no se reiteran, estamos viendo de traer a Mijares. Sí, para que nos cante ésa de “soldado del amor”. Y para estar a tono que venga también Arjona y se aviente con ésa de “soldado raso”. Sí, se va a ver súper todos marchando al ritmo, tomados de la mano con los guardias presidenciales y los policías. Tal vez mejor de noche y sacamos los encendedores y movemos los brazos al compás de “soldado del amor, en esta guerra entre tú y yo…” y con Arjona “voy marcando el paso, mientras sobrevivo. No tengo coraje, me ganó el olvido”. Sí, ya estamos viendo de que, en la próxima, Eugenio Derbez sea el orador principal. ¡Será genial! ¡Infiltraremos a Televisa y la pondremos de nuestro lado! ¿Eh? No, ya no vamos a pedir que renuncie Peña… Pues porque ya se pasó la fecha, ahora tenemos que prepararnos para el 2018. ¿Eh? Qué importan las demandas originales de los de allá. Cierto, pobrecitos, pero por eso mismo deben aceptar la dirección de los que saben, o sea de nosotros. Mira, lo que este país necesita no es una revolución, sino un buen “feat”(artista invitado)  masivo o sea nosotros en el papel principal y único, y la plebe en los coros o de tramoyistas, sí, la historia que vale la pena es una “selfie” con nosotros en primer plano y las masas atrás y abajo, embelesadas, aclamándonos… ¡Ey! ¡Espera! ¿Por qué te niegas al diálogo? ¡Pinche anarco! ¡Y mejor ponte una capucha porque desde lejos se te nota lo naco! ¡Ah, por eso este país no avanza! Pero ya le tomé la foto, ahora la subo a mi feis para que anoten a otro infiltrado, ¿o era infiltrada? Bueno, no me fijé bien, y es que vestía muy de hueva, muy de cliché. Me dueles México…”
Consejos no pedidos y que, por supuesto, nadie va a seguir:
1.- Dejen el tren de la desilusión, ahí la próxima estación es “apatía y cinismo”. Su destino final: “la derrota”.
2.- No se claven en los trending topic o como se diga. Lo mismo en tuits de gente “famosa”, “líderes de opinión” o gente supuestamente “inteligente”. Busquen los tuits de la gente común. Encontrarán ahí verdaderas joyas literarias en miniatura y pensamientos de ésos que valen la pena, es decir, los que obligan a pensar. Ahí no hay tuit pequeño. Los trending topic (los “temas del momento”) sólo sirven como espejo deformado y son tan ridículos como un salón de masturbación masiva: al final terminan todos insatisfechos y batidos
3.- Valorar a una persona por el número de seguidores y no por sus pensamientos y acciones es ocioso e inútil. Si la mierda tuviera feisbuc, tendría “likes” (y “licks“) de cientos de miles de millones de moscas.
4.- En defensa de las redes sociales, o más bien en defensa del uso de las redes sociales, pensamos que son también una compartición si se elige a dónde dirigir la mirada y el oído.
Hay grandes escritoras y escritores, pensadoras y pensadores, analistas y critíc@s, luchador@ sociales que no aparecen ni aparecerán en los grandes medios de comunicación de paga. Y much@s de ell@s no porque no l@s “descubran”, sino porque han elegido otro canal para expresarse. Esto no sólo hay que saludarlo, también alimentarlo.
5.- Pero, por grandes que sean las posibilidades de las redes sociales, también lo son sus limitaciones. Además de lo obvio, es decir, de que no se pueden tuitear silencios y miradas, aunque es gigantesco el universo de su quehacer, sigue siendo más grande el universo que queda excluido. Las redes sociales no sirven para suplantar la comunicación básica (mirar, hablar, escuchar, tocar, oler, gustar), sino para potenciarla. “Si no está en tuiter no existe”, remeda la caduca sentencia “si no está en los medios no existe”. Aunque no lo crean, hay muchos mundos afuera del espacio cibernético. Y vale la pena asomarse a ellos.
Ahí nos estamos vimos viendo: Sí, ya sabemos que somos incómod@s para unos y otros. Para unos somos radicales, para otros somos reformistas.

Tod@s, arriba y abajo, tendrán que tragarse esto: Acá abajo, cada vez somos más… quienes nos empeñamos en luchar… sin suplicar perdón por ser lo que somos y sin pedir permiso para serlo.

* Tomado del Taller: Democracia ¿la dictadura perfecta? Su nudo criminal… por Alberto Sladogna Escuela Lacaniana de Psicoanálisis

Thursday, December 11, 2014

MITOS Y LEYENDAS: EL AMOR EN LOS TIEMPOS DE LA CÓLERA

Existe una leyenda que comienza con el amor y termina con el dolor. Inicia con el deseo y concluye en el desamor. Es una pasión ardiente, que como la flama, dura mientras existe fuego, ánima,  esperanza. El mito estriba en que el amor es imaginario, que el amor es un delirio, un estado de locura, un dolor que sana mientras dura, es una brasa ardiente antes que se enfríe, es un juego donde todos llevan máscaras, es eco, un espejismo, es la nada y es todo.
Cuentan que ha habido buenas noticias en la República de la Ciudad de México, batallando aún en contra de la tiranía democrática, bajo la égida de Enrique XVI y su consorte María Antonieta Rivera. La más importante, por la temporalidad de los acontecimientos, es el triunfo de los estudiantes del IPN, en contra de la SEP de Peña Nieto y Chuayffet, quienes empeñados en el intento por convertir México en una fábrica de esclavos consumidores, intentaron rasurar al Politécnico de las herramientas técnicas y la formación necesaria para ser líderes, como siempre lo han sido, de las áreas de producción, comercio y de servicios más importantes de nuestra nación.
Los “negros” del IPN se han defendido de ataques y presiones diarias, de todos aquellos que quieren ver a los estudiantes de las escuelas públicas como empleados o trabajadores de niveles inferiores en empresas y gobierno. Organizados, los estudiantes, impidieron los cambios en los programas de estudio decididos de manera unilateral y externa, a la institución educativa fundada por Napoleón Bonaparte en 1804 e implantado en México, por Lázaro Cárdenas en 1935.
La experiencia política acumulada, en esta jornada académica, por los jóvenes estudiantes politécnicos es un capital enorme, muy superior al tiempo que se dice, perdido. Los lazos de amistad que se han forjado al fragor de la lucha, les da autoridad para solicitar lo mismo la excarcelación de los detenidos injustamente por granaderos y policías, en las marchas del 20 de noviembre y 6 de diciembre, que eliminar los sueldos que se pagaban a ex directores de la institución, forzar la renuncia de la Directora Yoloxochitl Bustamante y, antes de retornar a los salones de clase, exigir la renuncia de 30 directores de escuelas del IPN. Una renovación completa. Lo que hace falta en México.
Porque la renuncia o ausencia de Enrique XVI (de Pascual Ortiz Rubio a su Alteza Serenísima, dejando solo de lado a Calderón, el único NO-PRIista, que por eso regresó el poder al PRI) no solucionará nada de nada, nada en absoluto del problema central de México: la corrupción. Corrupción económica, la cada vez más visible. Corrupción moral, la de las costumbres, y corrupción Política, la que he dejado al último, pero escribo con mayúscula, por ser, ésta, la peor de las corrupciones: la de los principios, cualidades y sentido de un Estado real, vis a vis, el despotismo, el Narco Estado al que hemos arribado.
México, como lo han hecho y dan ejemplo los “burros” del IPN, necesita que la sociedad se organice para que tras la renuncia de Peña Nieto, lo hagan todos los diputados y senadores, para que se renueve el Congreso de la Unión, con otras bases y otros actores. Es necesaria la renuncia de todos los Gobernadores de los 32 estados de la República y de la Ciudad de México también, y de los más de 2400 municipios. Renuncia de los Magistrados de la Suprema Corte de Justicia y de los Presidentes de los institutos de Derechos Humanos, IFAI, INE y por supuesto de todo el gabinete que no lo es en realidad, aunque así le llamen a la pandilla de tecno burócratas, empleados por CSG.
Pero hay más buenas noticias. La comprobada y visible inmunidad adquirida por la mayoría de los mexicanos, al menos por una buena parte de lo más valioso de nosotros, a los chantajes y manipulación informativa por parte de los medios de comunicación, en especial por TELEVISA. Porque ni el TELETON-TO ni la muerte de Gómez Bolaños provocó la distracción social, ni debilitó la insurrección nacional que cobra fuerza todos los días, más y más, no obstante que, a diferencia de los jóvenes del IPN, nosotros la resistencia nacional aún no contamos ni con una organización, ni con un comité que lidere o represente a tantos mexicanos. Aunque por supuesto que los nombres de Andrés Manuel López Obrador, Guillermo del Toro, Alfonso Cuarón, Paco Ignacio Taibo II, Demian Alcázar, Héctor Suarez, Marcelo Ebrard, Ricardo Monreal, Martí Batres, Carmen Aristegui, Jorge Castañeda, Denisse Dresser, Julio Hernández y muchos, muchos más,  pueden y deben hacer que la transición resulte lo mas incruenta que sea posible.
Los discursos desesperados, chantajistas y mentirosos de los conductores de Televisa en el Teleton-to causaron hilaridad y mostraron la estampa desesperada del emporio de lo peor de la televisión, nuevamente usare el vis a vis (cara a cara, frente a frente), las redes sociales. Por eso, de felicidad y alegría, ante la proximidad de la Navidad que me trae recuerdos, muchos, prefiero concentrarme en el gran tema que me trasciende y me dibuja personalmente. El amor.
Solo el amor pudo llevarme a cuidar del legado de mi Maestro Aristóteles. Por amor me he dedicado en cuerpo y alma a localizar en el tiempo y en el espacio las reencarnaciones del de Estagira, o de aquellos que han escalado alturas capaces de entender las enseñanzas del Filósofo, quien por cierto respondiera a los reclamos de Alejandro Magno, por la publicación del libro de la Política, que no tenía ni debía preocuparse, porque los textos que se conocían fuera del Liceo, eran los llamados exotéricos, una especie de guía que serviría solo para sus iniciados, los que consumieron las enseñanzas esotéricas.
De allí proviene el título elegido para este mito, pero a diferencia de la obra original del de Arácata, la “Del Amor en los tiempos del cólera” (la infección gastrointestinal), en este ensayo me refiero a la cólera, esa pasión tan característica de las sociedades modernas, justamente, el dolor del que se divirtiera Aristóteles, comparándolo con el perro que ladra en las noches, antes de saber si es conocido el que llega, coléricos que ladran sólo por haber oído el ruido. Que, dice de la ira, “nos inflama el corazón y escucha aún la razón hasta cierto punto, sólo que la escucha mal”. Que como los servidores (aduladores) que llevados de un excesivo celo corren antes de haber oído lo que se les dice. De quienes se engañan después al cumplir con la orden que se les encomienda. De la cólera, la ira, el coraje “que hace el corazón, que cediendo a su ardor y a su impetuosidad natural y sin oír de la razón más que alguna cosa y no la orden entera que ella daba, se precipita a la venganza”. En la clásica traducción de Patricio de Azcárate, las palabras castellanas son una delicia, “El razonamiento o la imaginación le han revelado (a quienes nos encabronamos) que existe un insulto o un desdén; y en el momento, el corazón, deduciendo por una especie de silogismo que es preciso combatir a este enemigo, se enfurece y ataca en el acto”
Y es por eso, en la Ética a Nicómaco, dedicada a su Padre, que Aristóteles encuentra a la intemperancia de la cólera, menos vergonzosa que el deseo, pues en cuanto al deseo, basta que la razón o la sensibilidad le digan que tal objeto es agradable, para que se lance en el momento a su goce. Y hoy, en los tiempos de la cólera en México, esto sucede más, que nunca antes jamás.
Ahora procedo a cederle los trastes a otro aristotélico, Patricio Marcos, Catedrático de tiempo completo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, mi última escuela de donde yo también soy parte y que el día de ayer, en la plenaria de la entrega del Premio Nobel de la Paz, frente a la heroica Malala, fue mención mundial por el arrojo, la desesperación romántica, el sacrificio decidido, el valor de Adán Cortez. Estudiante de esta Facultad de nuestra Alma Mater. Con tan solo 21 años, Adán  viajó hasta Oslo Noruega para manifestarse con una bandera de México manchada de sangre. Días antes, tecleaba Adán “un día después de que el procurador Jesús Murillo Karam confirmara que parte de los restos hallados en el basurero de Cocula pertenecían a Alexander Mora, uno de los 43 normalistas desaparecidos… sinceramente cuando leí esto lo hice con lágrimas, un joven mexicano de 19 años, su delito ser estudiante y alzar la voz inconforme ante un gobierno corrupto". Es Adán, estudiante de la UNAM, que como los del IPN, son la mejor muestra de alegría y romanticismo que inunda nuestra nación en las vísperas de la Navidad.
Y es que, sin duda, el amor todo lo explica y justifica. Dicen que el amor hay que sentirlo y no entenderlo. Es el Gambito del Rey o el juego de Morphy en el Ajedrez. Es la rama de Salzburgo, de la que habla Stendhal, para explicar en lo que llama un texto matemático –por la precisión- la cristalización amorosa que da origen al amor. Es la muerte de Manuel Acuña, cuenta la leyenda, debido al amor no correspondido de Rosario de la Peña, la musa encantadora que también cautivó al cubano José Martí, la que inspiro el “Pues bien yo necesito decirte que te quiero…” del mexicano
Antes todavía, de regresar a las definiciones y explicaciones que deshacen la crisálida romántica del amor, necesito confesar que así como he escrito en algún otro texto que “yo siempre supe que era un genio, pero nunca me lo creí…” Así también debo decir que toda la vida me he parecido a Florentino Garmendiz en espera de mi Fermina Daza, con la que, como escribiera Gabriel Garcia Márquez, viajaré algún día, por los cauces del Rio Orinoco, celebrando en el crepúsculo de la vida, el triunfo del amor inmortal.
Nací y crecí pensando en el amor como una meta, un objetivo, una necesidad, un fin en sí mismo, una obligación, una exigencia. Y de tanto amar, me he perdido en el amor. El amor me ha convertido en un tramposo, un mitómano, un seductor,  un mago, que encanta y engaña, un iracundo, un tahúr y un bohemio. Recordando al amor me paso los días,  y el tiempo que pasa me aleja del amor. Por amor –regreso a la letra de esa hermosa composición del dominicano Rafael Solano- no he parado de buscar al amor. Y de tanto no parar, el tiempo se ha detenido. Escribo, con conocimiento y consciencia. Sé bien lo que estoy tratando de hablarle al inconsciente de los lectores que se detengan a suspirar, por los amores que duran por no existir. Aunque me identifico en muchas cualidades con Joaquín Sabina, tratándose de amor soy mucho más Pérez Botija, Armando Manzanero y más Pedro Flores que Agustín Lara, más Chopin o Beethoven que Vivaldi o Mozart.
Es momento para citar una frase muy amorosa y a la vez política. Es de Alfonso Reyes, el hijo de Bernardo -cuyo sacrificio impidió a México una historia mejor-  en una colección de cuentos y en uno en especial titulado “Cuernavaca”,  donde el regiomontano escribe que el “infausto Maximiliano (Archiduque) que quiso jugar a la invasión y al imperio, figurándose que la historia podía hacerse sin sangre”: porque no somos ni seremos “pacíficos”.  Es el atrevimiento –ahora cito a Stendhal, paradigma de todos los románticos-  quien afirmaba que “hablar de política en una novela de amor era como dar un pistoletazo en medio de una sala de conciertos…” Nada de aquello existe al día de hoy en México, o casi nada, muy poco, y me embarga la nostalgia en la época decembrina, cuando el frio cala y la soledad pesa.
Porque la idea de amor que ha invadido México, en especial a las mujeres mexicanas es el sentido tonto del amor norteamericano, el gringo, el yanqui. El de la sociedad carcomida por el comercio, como el salitre.  La ambición por ganancias monetarias y la búsqueda permanente de riquezas, convierte a  los fenicios, en una pálida sombra, comparados con la avaricia y el afán acaparador de la sociedad norteamericana. Todo es negocio y por supuesto que el amor que es la base de su sociedad, afectada-infectada por el placer y el dolor, es el negocio más solicitado.
En gringolandia, la felicidad solo se entiende a través de un precio y en consecuencia, el amor tiene un precio. A diferencia de San Agustín, quien pregonaba “que era mejor perderse en la pasión que perder la pasión” En Norteamérica, la fortuna, el libre albedrio están erradicados pues todo –diría el chapulín colorado- esta fríamente calculado, con base en el dinero y los precios. El casamiento es un momento de anillos y diamantes, es un contrato que empieza por una negociación exitosa, cuya cláusula principal es la exclusión misma de la pasión amorosa. Donde el divorcio se define con exactitud, como una suerte de prostitución en pareja, consentida, en la bolsa de valores del amor apasionado.
Son los EUA meca de la pornografía, cuna de la ultra violencia, nidal de la impotencia, palacio de las infidelidades, reducto del pánico a enamorarse, país de las drogas –estupefacientes y financieras-, sede de las soluciones a “lo guey”, en el american way of life. Por ello, las gringuitas ante el temor a enamorarse, han dado con la consecuente solución técnica: acostarse. País que de tanto sexo ya no hay sexo…
Son ditirambos de mi amigo Patricio, quien los traigo en vísperas navideñas para describir lo que ha pasado con el amor en las tierras sureñas del estado de México. Es el amor de las “muschschas” sureñas… y de la violencia y de la soledad y el frio.





Thursday, December 04, 2014

EL FASCISMO QUE SE VIENE

¡Ein Volk, ein Reich, ein Führer! ¹
PRÓLOGO
La respuesta a las multitudinarias protestas y marchas callejeras, se dio en las curules de los #%$& diputados, donde PRI y PAN, con el apoyo del Verde, aprobaron de manera relampagueante, una carta represiva que mantenían bajo la manga desde abril pasado.
“Diputados convertidos en trajeados granaderos que pretenden encapsular el derecho a la expresión pública de las inconformidades, utilizando como presunto justificante de sus decisiones provocadoras la movilidad, al facultar a las autoridades gubernamentales a la virtual prohibición de las manifestaciones públicas… Falta la aprobación del Senado, pero ya en San Lázaro se confirmó la calculada intención del peñismo y sus aliados de generar un clima propicio para la cancelación de libertades de expresión y manifestación, a partir de los infiltrados, la provocación y los medios de comunicación que prefieren destacar los episodios violentos y no las marchas pacíficas” (Astillero)…
La pretensión restrictiva aprobada ayer -3 de diciembre- en San Lázaro, da cuenta del ánimo desesperado de un gobierno federal que no atina a plantear salidas o soluciones pacíficas y prefiere apostar por el uso de la fuerza y la imposición de políticas de granadero, por las detenciones judiciales ilegales y absurdas como la de Sandino Bucio o las de los 11 jóvenes en la plancha del Zócalo capitalino el pasado 20 de noviembre y la presta consignación a penales federales muy lejanos de sus domicilios y residencias, al tiempo de susurrarles ladinamente, cobardemente, dolosamente “te vamos a desaparecer como los estudiantes de Ayotzinapa”. Es la instauración de un régimen fascista en México.
INTRODUCCIÓN
No me atreví. Traía escrito en mis papeles que uso para guiar el comentario que semanalmente se transmite por el Canal 28, una opinión sobre los pendones enormes que cuelgan en los arcos centrales de la plaza pública de Tejupilco. No sé si fue un principio de lealtad equivocada, unas migajas de amistad muy relativa, una suerte de prudencia o un poco de temor.
Porque el culto a la personalidad de Manuel Santín, raya en lo que podría considerarse fascismo. En temporada de “informes presidenciales”, las mantas con la fotografía del Presidente municipal de Tejupilco, lo mismo que en Amatepec o en Toluca, se inscriben en una estrategia muy clara que se vislumbra a lo largo y ancho de la República Mexicana: el empleo de la comunicación que avasalla con mentiras, adulación y adoración.
Porque no veo ninguna diferencia entre el arrollador, apabullante, inmerecido homenaje a Roberto Gómez Bolaños, con la docena de lonas de alrededor de 20 metros cuadrados cada una, que se colocaron en los arcos centrales de esta población, con leyendas tan falsas como lo de invertir 300 millones de pesos en alimentos. Ambos excesos (des) informativos, tienen como objetivo aplastar el ánimo de la población, doblar la resistencia ciudadana, obligarles a creer que Chespirito o el Chapulín Colorado hicieron un bien a la sociedad mexicana, tanto como la gestión de Manuel Santín a Tejupilco, al grito de “Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado.” (Benito Mussolini)
SINOPSIS HISTÓRICA
Tenía alrededor de 17 años y cursaba el segundo año de preparatoria en el antiguo Colegio de San Ildefonso, en donde aprendí dos valores que se fundieron en mi espíritu: la libertad y la independencia. Sin embargo un suceso marcó mi estadía en aquel recinto inmortal… fue un día, mientras disfrutábamos de un concierto de trova -la música de moda entonces entre la juventud- cuando irrumpió en el Anfiteatro Simón Bolívar un grupo de jóvenes vestidos con trajes, elegantes, con el pelo recortado, armados con pistolas, quienes amenazaron a todos y nos obligaron a salir con rapidez. Nunca antes habíamos visto a estos muchachos, de nuestras edades, pero con el ceño violento y la mirada asesina, eran el MURO (movimiento unificado de renovación) un ala ultraviolenta, después supimos, parte de las distintas expresiones de fanatismo religioso católico y de lucha nada política, destinada a reprimir con lujo de violencia, las expresiones de lo que turbadamente catalogaban como de “comunismo”
Nací en los años posteriores a la 2ª. Guerra Mundial y supe, de la mano de mi Padre, los hechos más escabrosos que sucedieron en este conflicto bélico. Mi Pá me invitaba a leer la Revista Selecciones del Reader’s Digest, que coleccionaba desde finales de la década de los años 30’s que -además de los colores pastel en sus portadas y la ingeniosa sección de anuncios comerciales al final de cada revista-  narraban historias de batallas, rescates, la guerra en el mar, sacrificios, el frente en el Pacífico, lo cerca que estuvimos del holocausto mundial, los campos de concentración, la resistencia francesa, las bombas voladoras, la V1 y la V2, Londres, el Día “D”, Pearl Harbor, Hiroshima, Nagasaki y el papel determinante en el enfrentamiento que costaría más de 100 millones de vidas, de los íconos de la demencia y la muerte: Adolf Hitler y Benito Mussolini.
Los relatos de mi Papá eran tan vívidos que mi interés creció a tal grado que me hice asiduo visitante a la Hemeroteca Nacional, que entonces, como la mayoría de las instituciones educativas se encontraba localizada en las calles del Centro, en lo que luego supe fue alguna vez fue el Templo de San Pedro y San Pablo, en las inmediaciones de las calles del Carmen. Allí pasaba horas de mi tiempo adolescente, revisando los periódicos de El Universal y El Excélsior, de los años que iban de 1935 a 1945 y pude entonces leer de manera más directa, los testimonios que daban cuenta de la monstruosidad que representaba la amenaza del fascismo italiano y del nacional socialismo (nazismo) teutón.
En esa misma época llegó a mis manos la obra de Salvador Borrego, quien lleva años escribiendo con diarrea en los dedos, porque sus panfletos sobre las amenazas al mundo de un “complot” judío y el poder de las sectas masónicas, eran tan provocadoras como enajenantes, incendiarias, panegíricos negros a favor de la superioridad de la raza, de las bondades de los liderazgos demagógicos, de la cruzada del cristianismo en contra de los judíos, que existían en todos lados donde los gérmenes de libertad e independencia hacían ebullición. En el delirio del fanatismo, la lista de judíos o masones contrarios a la misión evangelizadora de la iglesia católica era enorme, todos aquellos que daban pasos adelante en la explicación de la historia, la ciencia, las artes. Lo mismo eran Freud y Marx, que el Che, Isaac Newton, Einstein, Roosevelt, Da Vinci, Lenin que Trotsky, Marlon Brando, John Lennon, o Diego y Frida… todos eran agentes del judaísmo internacional. Hubo mexicanos ilustres, prohombres que abrazaron estas creencias y que se volcaron en pro de una Raza Cósmica, sin olvidar que Acción Nacional, nació como partido (PAN) inspirado en el pensamiento nacional socialista, que se ostentaba como una tercera vía económica, social e ideológica superior al “capitalismo” o el “comunismo”

También leí los libelos escritos por Henry Ford –el más popular “El Judío Internacional”- y otros de la misma calaña como “Los Protocolos de los Sabios de Sión” y por supuesto el engorroso y aburrido Mein Kampf (Mi Lucha), todo un autentico batidillo de citas, proclamas, mentiras, falsedades, arengas, mistificación de sucesos, manipulación de fechas, personajes y de historias. Pero que en su momento, en Alemania de principios de los años veinte, se convirtió en un poderoso bálsamo que aliviaba de las heridas crueles y profundas que había dejado entre la población germana, la aplastante derrota sufrida en la 1ª Guerra Mundial.
El título original de esta autobiografía de Hitler, era “Cuatro años y medio de lucha contra las mentiras, estupidez y cobardía”, pero fue persuadido para cambiar el nombre por el de Mi Lucha. Y aunque en un principio las ventas de este libro no fueron muy solicitadas, fue durante la Gran Depresión (1929-1932) que el libelo escaló la edición de miles de copias en todo el mundo, que espantado, veía con desesperación la declinación de la hegemonía internacional de Gran Bretaña, la ascensión del nuevo imperio de los EUA, la sustitución de la libra esterlina por el dólar en las transacciones de comercio exterior. Esa influencia ideológica, llegó a México y encontró acomodo, entre los fanáticos religiosos, los cristeros, los hacendados derrotados, los banqueros en fuga, las familias de rancios apellidos, los mismos traidores de siempre, los que invitaron a Maximiliano de Habsburgo a gobernar un nuevo reino en México, los partidarios de Santa Anna, de Porfirio Díaz, los curas y obispos sometidos por las Leyes de Reforma, los que fundaron justamente el PAN.
EL FASCISMO QUE SE VIENE
Amén de que la impresión de Mi Lucha es considerada, por las leyes de varios países, un crimen federal, en la Librería La WeB o N@D@ (nuevamente recupera su nombre y dejamos de ser El Areté de Tejupilco), tenemos nuestras propias leyes y una de ellas es que toda publicación que puede hacer daño a los lectores sureños, solo se venden a mayores de 21 años y eso, siempre y cuando no tengan mirada de “toro loco”. Las revistas de porno-soft, por ejemplo son uno de los casos a los que me refiero, otro es “Mi Lucha” de Hitler. Dos casos que me dispongo a narrar son ejemplo de cómo la idea que permea todo el contenido del opúsculo hitleriano (aunque en realidad es muy extenso), se reproduce en la praxis, entre los aprendices nazis totonakas: uno me sucedió hace unos días, que entró un joven de pelo recortado, de apenas 18 años y de complexión delgada, con copetito a lo Peña Nieto, aunque más bien dejaba ver un parecido al mismo Führer, al que le negué la venta de este libraco y monto en cólera nazi. El otro, es el de  una señora de este pueblo quien dice –gritonea- “saber” lo que pasa en México, pues ve todos los días la TV y peor se puso cuando repliqué sus argumentos con el nombre de Andrés Manuel López Obrador… se puso histérica.
Son dos casos que demuestran que en México existe un interés, entre una parte de la población afiliada al partido en el gobierno, o de clases sociales originadas en la corrupción y el narcotráfico, por argumentos retóricos e ideológicos para defenderse de amenazas imaginarias. Creer entonces, -siempre creer, nunca pensar- en las proclamas nazis-fascistas, sustento a dudas y temores, atizadas por la obcecación en el individualismo recalcitrante, al saber, darse cuenta que sus ilusiones se derrumban y no querer aceptarlo. Porque el racismo y la xenofobia encuentran piso en las clases medias y altas nativas, quienes miran con desdén a la gente de color, la que habla otro lenguaje, la que habla, la que no acepta el papel de servidumbre nada voluntaria a la que le ha destinado la Dictadura en el poder Federal y en todas los niveles de gobierno, de lo que cada vez se perfila con mayor evidencia como un Narco Estado: el imperio del dinero producto del trafico de drogas en los procesos electorales, en la actividad económica, en las instituciones políticas, en las expresiones musicales...
Son manifestaciones microscópicas –los dos relatos- en un espacio de tiempo muy sui géneris, porque una Librería, cualquiera, pero más que muchas la de la WeB o N@D@ es un espejo de Oesed (Deseo leído al “revés”) un espejo, -siempre de acuerdo con Albus Dumbledore el magazo de Harry Potter- donde emergen los "más profundos y más desesperados deseos de nuestro corazón". La persona más feliz en el mundo, se miraría en el espejo y vería su reflejo exacto, de la forma en que son realmente: “Oesed lenoz aro cut edon isara cut se onotse, (esto no es tu cara si no de tu corazón el deseo)".
Así que tengo mucho cuidado en averiguar qué es lo que pide cada cliente que nos visita, los deseos que anidan en las lecturas por las que preguntan. Generalmente, los que parados en la puerta, a veces desde afuerita, piden un texto en particular -a diferencia de los que libremente y con independencia se adentran en los pasillos y rincones de este laberinto del fauno sureño- los que ya traen entre ceja y ceja la lectura que los persigue, tienen mucho miedo. A estos clientes les aterra encontrarse con otros libros que digan otras cosas diferentes, las que no saben, no ven y no quieren conocer. Y su conducta, obedece a los contenidos que le transmite la TV, a los discursos que les endilgan desde la infancia, a los nauseabundos desfiles o bailes municipales, a la ignorancia, la mala educación recibida, la desinformación, las plegarias en los templos, los regaños sacerdotales, al miedo, al pavor que les ocasiona saber.
Es el gancho de donde se agarra el sistema en el poder. Son los coletazos del Leviatán de Hobbes que se avienta con fuerza destructora. Es el empleo de todos los medios de comunicación, excepto algunos (La jornada, Proceso…) para desinformar, para incriminar, para manipular a una sociedad aterrada que prefiere sonreírle a las fotografías de Manuel Santín, lo mismo en Tejupilco que en Bejucos, antes que pensar y lanzarse a las marchas que hagan caer la dictadura que compró la Presidencia de México, en pacto con el PAN, que está de plácemes por ver convertidas en leyes sus principios partidarios; y con el PRD, en la peor versión de la traición, empeñados en superar al quince uñas y antes a la mismísima Doña Marina, la Malinche:
Amigo y Compañero, atiende las siguientes recomendaciones y decídete a MARCHAR (ahórrate lo de pacífico o ultraviolento) como mejor puedas.
No hagas caso si ves o escuchas que las marchas tienen muy poca concurrencia: multiplica por mil veces el dato que digan los merolicos de radio y tv
No olvides que los provocadores que se cubren el rostro, son militares infiltrados para destrozar e inculpar a los ciudadanos. Es la señal del avance para reprimir a los cuerpos de policías
No atiendas a la Tv que te quiere ver “pacifico”, mientras sardos y polizontes te atacan con saña y violencia. La Revolución no se hará con flores
Prepárate, para la batalla y entiende que no habrá derecho ni ley alguno que nos defienda: LA REVOLUCIÓN NO SERÁ TELEVISADA
COLOFÓN
El fascismo se caracteriza por juzgar a la gente, no por su responsabilidad personal sino por la pertenencia a un grupo (PRI). Aprovecha demagógicamente los sentimientos de miedo y frustración colectiva para exacerbarlos mediante la violencia, la represión y la propaganda, (la Tv repite y repite que crimen organizado, Peña Nieto estadista…)  y los desplaza contra un enemigo común (real o imaginario, interior o exterior: le llaman “el Peje”), que actúa de chivo expiatorio frente al que volcar toda la agresividad de manera irreflexiva, logrando la unidad y adhesión (voluntaria o por la fuerza) de la población. La desinformación, la manipulación del sistema educativo y un gran número de mecanismos de encuadramiento social, vician y desvirtúan la voluntad general hasta desarrollar materialmente una kakistocracia (lo peor de lo peor en el gobierno) o el poder en manos de lo peor de la sociedad.
En el fascismo, la propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente (no contabas con mi astucia, lo sospeche desde un principio y demás burradas) una y otra vez. Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad. (Joseph Goebbels)

¹“¡Un Pueblo, un Imperio, un Guía!” (Alemania ¿Tejupilco? Nazi)




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