PEÑA NIETO ABRAZADO... EMBARAZADO

En una fotografía, la diestra del Cardenal Norberto Rivera, guía, coloca y empuja las manos de Monseñor Antonio Chedraui, Arzobispo de la Iglesia Ortodoxa en México y la de Enrique Peña Nieto, Gobernador de nuestro Estado, en el acto de partir un pastel. La segunda fotografía aparecida en el último número de la revista Quien, ya famosa por ilustrar las notas en sociedad de la vida pasional de los gobernantes nacionales, muestra a nuestro Gobernador, tomado del cuello, en aparente abrazo fraterno, por las manos de Onésimo Cepeda, el sacerdote metrosexual, torero, sibarita y acaudalado pastor de la diócesis de Ecatepec. La imagen no tiene pierde. Es la conjunción de los intereses pudientes. Se mira la subordinación de un poder público y político a las sórdidas ambiciones de los Camil, Arraigos, Vázquez Raña, Alemán, Garza, Karam, Peralta… Todo mundo fue a su cumple, reza la nota que da cuenta de la presencia de Josefina Vázquez Mota, Gaby Cuevas, la chica paga-fianzas, ¿recuerda usted?; Javier Lozano, el copelas o cuello, Pedro Cerisola, o el Procurador General de la República, Eduardo Medina Mora. Poder político y poder económico departiendo alegremente, llevados de la mano y tomados del pescuezo, el primero por el segundo.
La brecha entre el México que sobrevive y la clase social y política que domina al país es cada día más grande. Y ya no hay límites. El siguiente frente se acaba de abrir apenas el pasado viernes en la ciudad capital, de la cual soy oriundo y orgullosamente chilango…. Mote del inculpado y señalado…¿casualidades? como poseedor de todo un arsenal, dicen, para combatir a las fuerzas que se oponen al narcotráfico, que dicho sea de paso, nunca va a dejar de existir, mientras persista un mercado enorme, gigante e imperial, de consumidores ávidos de disociar, realidad e imaginación.
En tanto la sociedad yanqui consuma drogas, de todos tipos, colores y sabores. Mientras los gringos se evadan del mundo, se pierdan en un universo irreal, extravíen la capacidad de sentir y saber y disfrutar, mientras exista el consumo de toda clase de estupefacientes allende la frontera, no se detendrá el comercio legal o ilegal de estos productos.
Ningún ejército detendrá el tráfico indiscriminado de las drogas que se venden como pan caliente en los EUA, donde además se generan fortunas, para los importadores y los distribuidores. Su combate abierto en nuestro territorio, solo conlleva la venta de estos venenos en México, mercado mínimo en comparación al norteamericano.
Felipe Calderón, desde un principio, ha propuesto basar su entronización, en el combate al narcotráfico y la disponibilidad de fuerzas armadas fuera de los cuarteles, en posición de alerta, contra cualquier evento, de cualquier índole. Por eso resulta altamente preocupante la bomba del viernes en Av. Chapultepec, tan extraño, que en el abanico de posibilidades pudiera ser una provocación justificada, tipo Torres Gemelas en NY, venida del mismo gobierno federal, con tal de apostar, en la misma capital de la república, el DF perredista, la capital del aborto y de los 20 mil encuerados, sus fuerzas armadas amedrentadoras. Paranoia militar, esquizofrenia en contra de la Ciudad de México, de los barrios populares, como mi Tepito, patria chica, el centro político, cultural, civilizado, intelectual, crítico, combatiente y popular de México. Bastión todopoderoso, principal, de los movimientos sociales mexicanos.
Por cierto, este próximo viernes 22 está programada la visita de Andrés Manuel López Obrador aquí en Tejupilco, y al estilo de Chagolla, el obispón toluqueño, diría a las fuerzas políticas nativas: "no se pirateen a la gente… porque no se vale pescar en pecera", tal y como el simpático ministro se expreso, al inicio de la peregrinación anual de los feligreses mexiquenses, a la Villa de Guadalupe… y pa’que les digo lo que piensa la jerarquía católica de los enamorados diferentes.

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