DE LA HISTERIA COMO MÉTODO DE ANÁLISIS

El regalote de Navidad para este Sur del estado de México es un texto interesante, muy agudo, también analítico en el sentido de Lacan, de Deleuze y de Guattari*. Lo firma un analista chiapaneco: Subcomandante Insurgente Moisés: De la histeria como método de análisis y guía para la acción.
En las recientes movilizaciones por la verdad y la justicia para los normalistas de Ayotzinapa, se ha repetido la disputa por imponer el carácter de las movilizaciones, ahora llegando a la criminalización de quienes coinciden con un estereotipo trabajado: jóvenes, con el rostro cubierto, vestidos de negro, y que son o parecen anarquistas. En suma, son mal portados. Y como tales deben ser expulsados, señalados, detenidos, amarrados, entregados a la policía o a la justa ira de los sectores progresistas… el relanzamiento de este método de análisis y guía para la acción de la izquierda bien portada, permite algunas reflexiones: Los familiares y compañeros de los asesinados y desaparecidos de Ayotzinapa, como los de decenas de miles de desaparecid@s y asesinad@s, no piden caridad o lástima, demandan verdad y justicia. ¿Quién escribe el “manual de buenos y malos modos” para expresar el dolor, la rabia, la inconformidad?
Si con una voz engolada en lo alto de un templete. Si con un “Trending Topic” o si con una patrulla policial en llamas. Si con un blog o con un grafiti. O tal vez con todas o tal vez con ninguna de ellas, y cada quién con su cada cual crea, construye, levanta su modo de apoyar. Pero ni siquiera quienes tienen la autoridad moral y la estatura humana para decir “así sí” o “así no”, es decir, los familiares y compañeros de los que faltan de Ayotzinapa, lo han hecho… Entonces, ¿quién ha otorgado los cargos de comisarios del buen comportamiento para el apoyo y la solidaridad?
Es ridículo que se argumente “ésos no son estudiantes, son anarquistas“. Cualquier anarquista tiene más bagaje cultural y conocimientos científicos y técnicos que el promedio de quienes, como policías del pensamiento, los señalan y piden para ell@s la hoguera…
No es lo mismo señalar (quien señala acusa, juzga y condena, y demanda que la policía ejecute la sentencia), que debatir. Porque para señalar sólo es necesario estar a la moda (lo que es cómodo, fácil y, bueno, sí, aumentan los “likes” y los “follows“). Para señalar no se necesita una investigación argumentada, basta “postear” algunas fotos… Así nacen los grandes romances entre l@s “líderes de opinión” y las masas de “seguidores”: la fe ciega sintetizada en 140 caracteres… Del “yo te sigo y tú me sigues” a” y vivieron muy felices“, de ahí a “No me amas porque no me das RT ni Fav ni like. Cambiaré de Sinsajo.
Para debatir hay que investigar, pensar, argumentar y, ¡arghhh!, lo más peligroso y difícil: razonar. Debatir es difícil e incómodo. Y hay consecuencias para quien debate… detrás de cada ser crítico hay una larga lista de “seguidores” desertando, mudándose a donde no haya que pensar y el RT no sea un autogol… Y cuando el periodismo progre suple las funciones de ministerio público y acusa, interroga, concluye y condena, ¿señala o debate?
¿O se trata de debatir así? ¿L@s anarquistas en las cárceles o perseguid@s o exiliad@s, y las buenas conciencias en los editoriales, los micrófonos y el azul trinar? ¿Pero estamos de acuerdo en apoyar a los familiares y compañeros de los asesinados y desaparecidos de Ayotzinapa, o eso ya no importa?... ¿Tampoco los infantes de la guardería ABC, los desaparecidos de Coahuila, los migrantes ignorados, los “daños colaterales” de la guerra, la mujeres violentadas y asesinadas todos los días a todas horas en todos los lugares en todas las ideologías?
A quienes insisten en el camino electoral como única y excluyente opción, no se les ha acusado de “infiltrados”, “policías”, “provocadores” o “soldados de la sedena vestidos de civil”. Se les acusa de ilusos, ingenuos, bobos, tontos, buscachambas, oportunistas, intolerantes, ambiciosos, buitres, tiranos y déspotas. Bueno, también de fascistas. Pero no de “infiltrados”, aunque más de un@ cumple a cabalidad con el perfil real de agente gubernamental y policía político.
Para unos y otros lo que vale y cuenta es el centro geográfico y lo que en él converge: el poder político, económico y mediático. Si no pasa en la ciudad de México, no ocurre, no tiene validez, no cuenta… No existen para ellos las movilizaciones en Guerrero, Oaxaca, Jalisco, Veracruz, Sonora, y demás rincones de México y del mundo.
Pero como en unos y otros reina la pereza para el análisis crítico, no se dan cuenta de que no es ahí donde está el centro del Poder. Allá arriba las cosas han cambiado y mucho.
Mientras se siga abandonando el análisis serio y profundo del nuevo carácter del Poder, siguiendo de narices los calendarios de arriba (electorales e institucionales)… o el apremio de “algo hay que hacer, lo que sea” manque sea inútil y estéril, se seguirán reiterando los mismos métodos de lucha, los mismos reflujos, las mismas derrotas… acaso convenga recordar las siguientes palabras de Miguel Amorós:
“En tales eventos la sola presencia de ciudadanistas y aliados suyos ya basta para sembrar la confusión y convertir las mejores intenciones radicales en puro activismo, integrado sin dificultad en el espectáculo y por lo tanto manipulable, como argumento de los gobernantes para justificar los excesos de la fuerza pública o como coartada de los ciudadanistas para justificar el fracaso de sus expectativas. El activismo -violento o sólo ideológico- es el mayor revelador de la obsolescencia de la revuelta al reflejar la pobreza teórica y la debilidad estratégica de los enemigos del capital y del Estado. Acuciados los activistas por la necesidad de hacer “algo”, se apuntan a todos los bombardeos, cayendo por tanto en la trampa mediática y espectacular, que los tacha de gamberros o de provocadores. El resultado no es útil más que para los gobiernos, los partidos o los seudomovimientos,
Lo que sigue: requisitos para manifestarse:
Ellos: credencial del INE o cédula de identidad, comprobante de domicilio (si no tiene casa propia, copia del contrato de arrendamiento; si la tiene hipotecada, ¿qué hace usted aquí?), saco y corbata (no, smoking no, no hay que exagerar todavía, ése es para cuando crucemos triunfantes, sobre los hombros de la muchedumbre, la sagrada puerta que los inconscientes pretendieron destruir), manos y cara limpias, sin tatuajes visibles, sin piercings, y sin peinados estrafalarios (estrafalarios: todo lo que no aparezca en las revistas de moda), zapatos de vestir (nada de tenis o botas), firmar una carta-compromiso donde se obligue a respetar todo signo de autoridad y/o de poder en cualquiera de sus acepciones, así como señalar cualquier actitud o intención de separarse de estas reglas.
Ellas: lo mismo pero con traje sastre. Oh, lo lamento, sí, tiene que peinarse.
Elloas: no califican para manifestarse. Por favor proceda al siguiente closet.
Antes de la campaña de “pórtese bien y diga NO a las capuchas… Y pues nosotras, nosotros los zapatistas comprendemos. Pero no entendemos… Como quiera, en nuestras limitadas posibilidades, seguiremos apoyando su justa lucha. Y les es mandamos la Elija la respuesta correcta:
“Viles encapuchados” (o equivalentes con los nuevos sinónimos: “anarquistas”, “infiltrados” “provocadores”, “estudiantes”, “jóvenes”). Esto lo dijo, lo tuiteó, lo declaró, lo firmó, lo cantó, lo pintó, lo dibujó, lo pensó…
a).- un o una articulista, intelectual, caricaturista, periodista, locutor de los medios conservadores de paga. b).- una o un articulista, intelectual, caricaturista, periodista, locutor de los medios progresistas de paga. c).- una o un artista conservador. d).- un o una artista progresista. e).- un general del ejército federal. f).- un líder de la patronal. g).- un líder sindical obrero de la vanguardia del proletariado revolucionario. h).- un líder de un partido político alineado a la derecha. i).- un líder de un partido político alineado más a la derecha.
j).- un líder de un partido político alineado… Ya, en resumen: un líder de un partido político cualquiera. k).- Enrique Krause. l).- todos los anteriores.
Resultado: Cualquier letra que haya seleccionado es correcta. Si eligió la última opción, usted no sólo ha acertado, también ha hecho un monitoreo exhaustivo de redes sociales y medios de paga y libres. No sabemos si felicitarle o darle el pésame. Lo dicho: en los tiempos actuales, si no estás bien confundido es que no estás bien informado.
En el balcón de las redes sociales: Un tuit modelo de la gente bien después de la marcha del 20 de noviembre del 2014 en la ciudad de México: “¿por qué la policía detuvo arbitrariamente a civiles en lugar de detener a los anarquistas?” Ojo: note usted no sólo que a los anarquistas está bien detenerlos arbitrariamente, también que no son “civiles”. Un comentario de la gente bien frente a una foto de la policía del DF “Yo los conozco y ésos no son anarquistas“. Ojo: si nadie lo conoce o es anarquista, se merece esos golpes. Un argumento de la gente bien al inicio del movimiento, o después, no importa: “De seguro esos ayotzinacos se lo buscaron, quién les manda andar de anarquistas“.
El Diálogo Imposible: “Mira, esa gente no quiere hacer política, sólo quiere hacer desorden. Eso quiere decir anarquismo: desorden. Lo de cubrirse el rostro es por cobardía. Y lo de infiltrados es porque sirven al gobierno… ¿Los zapatistas, los oaxaquitas y los de guerrero, bueno?... pues son inditos de buen corazón. Claro, sin dirección política clara. Y están lejos, se les puede mandar ayuda humanitaria, que es como nosotros llamamos a deshacernos de lo que ya no sirve o se ha vuelto inútil, o peor aún, pasado de moda. Pero estos pinches anarquistas están aquí, toman nuestras calles (la mirada amenazante en el “nuestras”) y, ¿cómo te diré?, pues arruinan el paisaje. Un@ aquí esforzándose por hacer un buen happening muy en la onda retro, los sixties, ¿me entiendes?, muy de amor y paz, de era acuario, flores, canciones, drogas blandas, smartdrinks, buena vibra pues. ¿Eh? No, yo no marcho en un contingente, yo camino por el camellón, me subo a… No, no es para ver mejor la marcha, es para que las masas me vean mejor. Mira chavo, chava o lo que seas, las manifestaciones aquí deben ser como ir al club, ¿me entiendes? Se trata no de protestar sino de vernos entre nosotros, saludarnos, y al día siguiente confirmar que somos los que somos, no en la sección de sociales, sino en la de nacionales. Además, esto de Ayotzi… No, ya nadie dice Ayotzinapa, es más cool decir “Ayotzi”. Bueno, pues te decía que Ayotzi tiene repercusión internacional o sea que nos da un aire muy cosmopolita. Qué socialités ni qué nada, eso es para las derechas. Nosotros, las izquierdas modernas, nos damos a conocer en estos eventos. En la próxima, si esos nacos no se reiteran, estamos viendo de traer a Mijares. Sí, para que nos cante ésa de “soldado del amor”. Y para estar a tono que venga también Arjona y se aviente con ésa de “soldado raso”. Sí, se va a ver súper todos marchando al ritmo, tomados de la mano con los guardias presidenciales y los policías. Tal vez mejor de noche y sacamos los encendedores y movemos los brazos al compás de “soldado del amor, en esta guerra entre tú y yo…” y con Arjona “voy marcando el paso, mientras sobrevivo. No tengo coraje, me ganó el olvido”. Sí, ya estamos viendo de que, en la próxima, Eugenio Derbez sea el orador principal. ¡Será genial! ¡Infiltraremos a Televisa y la pondremos de nuestro lado! ¿Eh? No, ya no vamos a pedir que renuncie Peña… Pues porque ya se pasó la fecha, ahora tenemos que prepararnos para el 2018. ¿Eh? Qué importan las demandas originales de los de allá. Cierto, pobrecitos, pero por eso mismo deben aceptar la dirección de los que saben, o sea de nosotros. Mira, lo que este país necesita no es una revolución, sino un buen “feat”(artista invitado)  masivo o sea nosotros en el papel principal y único, y la plebe en los coros o de tramoyistas, sí, la historia que vale la pena es una “selfie” con nosotros en primer plano y las masas atrás y abajo, embelesadas, aclamándonos… ¡Ey! ¡Espera! ¿Por qué te niegas al diálogo? ¡Pinche anarco! ¡Y mejor ponte una capucha porque desde lejos se te nota lo naco! ¡Ah, por eso este país no avanza! Pero ya le tomé la foto, ahora la subo a mi feis para que anoten a otro infiltrado, ¿o era infiltrada? Bueno, no me fijé bien, y es que vestía muy de hueva, muy de cliché. Me dueles México…”
Consejos no pedidos y que, por supuesto, nadie va a seguir:
1.- Dejen el tren de la desilusión, ahí la próxima estación es “apatía y cinismo”. Su destino final: “la derrota”.
2.- No se claven en los trending topic o como se diga. Lo mismo en tuits de gente “famosa”, “líderes de opinión” o gente supuestamente “inteligente”. Busquen los tuits de la gente común. Encontrarán ahí verdaderas joyas literarias en miniatura y pensamientos de ésos que valen la pena, es decir, los que obligan a pensar. Ahí no hay tuit pequeño. Los trending topic (los “temas del momento”) sólo sirven como espejo deformado y son tan ridículos como un salón de masturbación masiva: al final terminan todos insatisfechos y batidos
3.- Valorar a una persona por el número de seguidores y no por sus pensamientos y acciones es ocioso e inútil. Si la mierda tuviera feisbuc, tendría “likes” (y “licks“) de cientos de miles de millones de moscas.
4.- En defensa de las redes sociales, o más bien en defensa del uso de las redes sociales, pensamos que son también una compartición si se elige a dónde dirigir la mirada y el oído.
Hay grandes escritoras y escritores, pensadoras y pensadores, analistas y critíc@s, luchador@ sociales que no aparecen ni aparecerán en los grandes medios de comunicación de paga. Y much@s de ell@s no porque no l@s “descubran”, sino porque han elegido otro canal para expresarse. Esto no sólo hay que saludarlo, también alimentarlo.
5.- Pero, por grandes que sean las posibilidades de las redes sociales, también lo son sus limitaciones. Además de lo obvio, es decir, de que no se pueden tuitear silencios y miradas, aunque es gigantesco el universo de su quehacer, sigue siendo más grande el universo que queda excluido. Las redes sociales no sirven para suplantar la comunicación básica (mirar, hablar, escuchar, tocar, oler, gustar), sino para potenciarla. “Si no está en tuiter no existe”, remeda la caduca sentencia “si no está en los medios no existe”. Aunque no lo crean, hay muchos mundos afuera del espacio cibernético. Y vale la pena asomarse a ellos.
Ahí nos estamos vimos viendo: Sí, ya sabemos que somos incómod@s para unos y otros. Para unos somos radicales, para otros somos reformistas.

Tod@s, arriba y abajo, tendrán que tragarse esto: Acá abajo, cada vez somos más… quienes nos empeñamos en luchar… sin suplicar perdón por ser lo que somos y sin pedir permiso para serlo.

* Tomado del Taller: Democracia ¿la dictadura perfecta? Su nudo criminal… por Alberto Sladogna Escuela Lacaniana de Psicoanálisis

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