Monday, December 16, 2024

NARCO – ESTADO: El ANTÍDOTO

 


El caso del narcotráfico en México revela de manera lacerante y criminal cómo los dirigentes de los gobiernos entre 1970 y el 2012¹ se han dejado imponer cobarde e interesadamente por los Estados Unidos una guerra criminal y ajena, dispuestos a que el país pague sus consecuencias desastrosas.

No está de más reproducir el planteamiento preciso que hace Don Winslow², novelista estadounidense, investigador y detective privado, quién además de declarar como el conflicto más mortífero del planeta a la guerra contra las drogas en México, América latina y los Estados Unidos, responde de la manera siguiente a dos de las preguntas en relación a que si México es un Narco-Estado:

1) “Estamos frente a un ejemplo trágico de la ley de las consecuencias inesperadas. Gastando tanto dinero en prohibir el uso de la droga, no hemos logrado sino incrementar el precio de las diferentes drogas y de los territorios fronterizos por los que transitan, con el resultado de que los traficantes están más que dispuestos a matar por controlar esas zonas geográficas. Paralelamente hemos permitido a sicópatas criminales volverse multimillonarios. Hemos creado, en todas sus piezas, lo que precisamente buscamos evitar. Y es este dinero el que enseguida financia la violencia atroz que azota a México. El problema mexicano de la droga… es un concepto tristemente equivocado que solo sirve para enmascarar el problema verdadero, que es el problema americano de la droga”.

2) “¿México y los Estados Unidos son socios responsables de esta situación terrorífica en la que uno vende y el otro compra y consume la droga? No hay vendedor sin clientes… México se encuentra en una posición muy delicada frente a los Estados Unidos. De un lado, padece las presiones del gobierno americano que lo exhorta reprimir el tráfico de la droga; pero al mismo tiempo son los drogadictos americanos quienes financian el tráfico”… Winslow sostiene en su obra literaria tanto como en sus puntos de vista públicos que solo la legalización de las drogas puede reducir el narcotráfico,​ y que Estados Unidos actúa en México contra la droga con la mentalidad con que luchó en Vietnam.

“¿México es un Narco-Estado? Por supuesto que NO. El Narco-Estado son los Estados Unidos porque son ellos quienes gastan cada año millones de dólares para comprar la droga… Estados Unidos sigue teniendo un gran apetito por los estimulantes, por eso los mexicanos han incrementado sus sistemas de distribución y transporte de metanfetaminas y fentanilo”³ 


El antídoto que nos ofrece la Cuarta Transformación

México tiene proyecto de nación y se llama República Mexicana. Estado político que se caracteriza por la primacía de la justicia, la libertad y la valentía ciudadana como virtudes cardinales.

Somos protagonistas de una época dorada en la historia nacional, porque la denominada Cuarta transformación en realidad es una carta marcada, un gallo tapado que protege y descubre de manera paulatina un proceso revolucionario: el de la restauración de un estado político de clases medias, que privilegie  la vida despierta, activa, política, el vivere político; en vez del “american wey of life”, el célebre vivere corrotto, decía Nicolás Maquiavelo: el del animal dormido, “con vida pasional, ficticia, estancada, carente de juicio, desrrielada, sin imaginación, con verdades tejidas con mentiras”4.

Los resultados electorales del pasado 2 de junio, demuestran sin lugar a dudas la elección en México de una forma de vida con un registro histórico superior a los 3 mil años –incluyendo nuestro pasado mesoamericano, prehispánico, hispánico y colonial- en vez del modelo de las oligarquías y los tratados comerciales, del tiempo de la globalización y las “ideologías plutocráticas –neoliberalismo- con una duración aproximada de 400 años, o como diría Baltasar Gracián, de una minoría de ricazos.”5

“… si por milagro se entienden los sucesos de magnitud extraordinaria y maravillosa… lo más difícil y raro que existe en la historia de los pueblos, es que una vez  corrompidos los principios políticos de las comunidades humanas, estas puedan regresar a las formas de Estado anteriores, y por ello superiores y mejores… porque es un milagro histórico que una nación regrese a alguno de los gobiernos constitucionales previos, una vez que el ciclo de su historia política lo ha abismado en el mundo de los regímenes perversos…”6 

Hay tres razones que demandan restaurar la república en México y en todas ellas, la organización de los ciudadanos deberá desempeñar un papel clave en este proceso de sanación política:

1. Porque cuando triunfan las repúblicas desaparecen de la sociedad, cual si se tratase de un acto de magia, los muy ricos y los muy pobres. Es la fusión de los criterios oligárquicos y democráticos con los que se arriba a la justicia del orden político republicano, el justo medio donde reina la libertad y la virtud.

2. Porque la única manera de conseguir un estado justo y por tanto bien ordenado, es que los gobernantes tengan una vida superior y rica en excelencias del alma, una vida política, activa, de otra naturaleza a la vida dormida que se propala como sinónimo de felicidad en las oligarquías, de hombres famélicos de bienes externos, por padecer ayuno permanente de bienes internos.

3. Porque la constitución de una república no significa la caída de un estado justo a uno injusto, sino la elevación y mejoramiento de los estados injustos a los justos. Es la capacidad de las sociedades humanas para recobrar su salud y recuperarse. Transitar de oligarquías o democracias, a gobiernos constitucionales, siempre y cuando se logren quitar de los extremos pasionales, la riqueza y la pobreza excesivas. 

Roto el pacto republicano, los ricos apoderados de los privilegios fiscales, los pobres sindicalizados apoderados de las empresas paraestatales y las entidades públicas, como las universidades y las escuelas de los ciclos primario y secundario, la burocracia partidista y pública apoderada de los puestos públicos y los recursos públicos.

Tal desmembramiento causa la ruptura y desarticulación de las clases sociales y el pacto social todo. Panorama que se ofrece agravado por la guerra librada entre los diferentes cárteles del crimen organizado público y privado, nacional e internacional, lo más antirrepublicano que puede haber en una república, que se ha dejado someter por nuestro vecino, el narco-estado estadounidense, sin límites con la legalización de la droga.


¹ LEA 70-76 PRI, JLP 76-82 PRI, MMH 82-88 PRI, CSG 88-94 PRI, EZP 94-2000 PRI, Fox 2000-06 PAN, FeCal 2006-12 PAN, EPN 2012-18 PRI

² Don Winslow es autor de una trilogía sobre el narcotráfico: “El poder del perro”, “El cártel” y “La Frontera”.

³ Conviene conocer los orígenes del narcotráfico en México, una iniciativa del gobierno de Washington para tener proveedor de droga de la que carece para necesidades médicas y de guerra, en la novela La Primavera del mal de F.J. Hagenbeck.

4 Marcos, Patricio, La Vida Política en Occidente. Pasado, presente y futuro.


Tuesday, November 26, 2024

ÉTICA Y PSICOANÁLISIS DEL LIBERALISMO

 

Contra la certeza de que el psicoanálisis es producto del pensamiento moderno y constituye un descubrimiento científico de la época contemporánea, hay que comenzar por una declaración por demostrar: quien afirma lo anterior no entiende lo que es el Psicoanálisis.

Comparado el traje ajustado del psicoanálisis con la extensión seca del saber antiguo, “se antoja estrecho y afectado por los usos, costumbres y caracteres que el análisis moderno no solo pretende explicar, sino más grave aún, curar” ¹. No obstante hay toda una deuda de gratitud que es menester reconocer en los trabajos pioneros de Sigmund Freud y posteriormente de Jaques Lacan, por el redescubrimiento entre el saber antiguo y el saber analítico moderno.

A través de ellos se puede llegar a saber que la Ética, es el nombre antiguo del Psicoanálisis. De Ética se trata la que se origina en el Liceo y específicamente la de su fundador Aristóteles, no la de Sócrates o Platón, ni la de Antístenes y mucho menos la estoica de Zenón, base de la moral romana y cristiana posterior.

Por eso es tan difícil para los analistas modernos entender las causas de la enfermedad que pretenden curar ¿Cómo descifrar este género patológico de vida que prevalece colectivamente, característico de la vida moderna? Es la pregunta que se formula Lacan en relación a los deseos y apetitos: son los de Edipo que de manera involuntaria, no por la fuerza sino debido a la ignorancia o si se prefiere, en razón de la fuerza de la ignorancia: el parricidio, la usurpación y el incesto. Es lo que Lacan llama metafóricamente, el cuerpo de los deseos sexuales, enfrentados por la doctrina y la técnica analítica freudiana.

¿Acaso no hay ningún problema ético en el homicidio, el robo y el adulterio? Clasificar estos apetitos como monstruosos o contra naturaleza es clasificarlos éticamente, bajo este género de vida inferior llamado bestialismo. Si no se discierne siquiera lo saludable de lo enfermo conforme a naturaleza, ¿cómo se pretende ser artífice de la salud humana?: Psicoanálisis moderno es síntoma de los síntomas padecidos por la enferma cultura contemporánea. 

“El asunto consiste en explicar los objetos naturales de aversión convertidos en objetos no menos naturales de atracción y deseo debido a los usos, costumbres y caracteres propios y fascinantes de la modernidad… ¿Cómo dar cuenta de que el homicidio (parricidio) el robo (usurpación) y el adulterio (incesto) hayan devenido a ser objetos culturales de apetencia no obstante que por naturaleza son de repugnancia?”¹


No hay que olvidar que el arte ético conserva su propia eficacia terapéutica, es el arte político: En todos los tiempos y lugares es al arte de la autoridad a la que le corresponde educar, producir usos y costumbres y caracteres excelentes, en los individuos y partes de una comunidad. La ética es una ciencia centrada en el análisis del placer y el dolor humanos,  conforme a los usos y costumbres del animal político. Son registros que implican por necesidad la salud o la enfermedad de las comunidades despiertas o activas, es decir políticas: la realeza, aristocracia y república y no en cambio en sus desviaciones pasionales o voluptuosas, dormidas, luego despóticas: la tiranía, plutocracia y la democracia.

Tratado con profusa belleza en todo Shakespeare, el derrumbe de los regímenes aristocráticos ha hecho que el mito de Sófocles sea el mito terapéutico por excelencia, lo cual implica que el rasgo sobresaliente de la civilización actual consiste en la alteración de los objetos naturales de aversión en objetos de apetencia culturales y los hábitos de la incontinencia y la intemperancia han logrado crear una suerte de segunda naturaleza patológica.

¿Cómo se adquirieron estos apetitos viles y violentos?, sino a través del regicidio intemperante  y la muerte de la autoridad paterna. Con la devastación del principio político del honor y su reemplazo por el principio que le es contrario, la insaciable codicia de riquezas externas; mediante la perversión de la verdadera libertad humana, rasgo invariable en los gobiernos republicanos,  por la pasión libertaria de las muchedumbres pobres en la que se apoyan y soportan las potencias oligárquicas mundiales hoy en día.

¿Acaso no es rasgo universal de la experiencia clínica, que esas diversas patologías del carácter tengan por causa original el quebranto y en caso extremo la devastación de la autoridad del padre? Son los hijos, hombres y mujeres de esta tragedia quienes viven expuestos radicalmente a caer en las garras de la vida patológica. Dicho de otro modo,  por regla general el daño que un padre puede ocasionar es inmensamente mayor al que se puede derivar de la madre, porque las fallas paternas cuentan con un espectro patógeno más destructivo que las maternas: si de mala madre no se sigue necesariamente malos hijos, en el otro caso casi siempre ocurre que de mal padre, hijos malos o cuando no peores ². 

La fábula del Edipo de Sófocles articula de manera jerárquica los tres objetos naturales de aversión, la cual otorga primacía al homicidio sobre el robo y estos sobre el adulterio: cuando Edipo asesina a Layo incurre a la vez en parricidio y en regicidio, cuando accede al trono vacante roba y usurpa y cuando desposa a la viuda Yocasta, según la tradición admitida en Tebas comete incesto adulterino. Sófocles ofrece un personaje que actúa de modo ignorante y de manera involuntaria porque Edipo desconoce que Layo es su padre, el biológico, no menos desconoce que el lecho que comparte con Yocasta, son los de su padre y madre.


Pero es John Locke el ideólogo inaugural y padrastro del liberalismo moderno, quien justifica la revolución aristocrática inglesa y el regicidio de Carlos I, simplemente al extender en adelante la fuente de autoridad paterna a la madre y afirmar que es mejor llamar  “parental relation”, eliminando la palabra padre, fuente de autoridad, principio y origen.  En este caso el origen de la paternidad la concede este parricida a su padre muerto, su dios capitalista, el dinero, estéril, pero productor de fortunas. Los gringos que juran ante dios todo acto público y político van más allá, al imprimir en su moneda “in God we trust”, transliteración analítica de “the trust is our God” ³.  

Conclusiones: Mientras los pueblos conservan un género de vida político bajo cualquiera de sus especies, ya regia, aristocrática o republicana, al no haber patologías en las comunidades regidas por estos tres gobiernos paternales,  la enfermedad en el registro ético tiende a ser la excepción, nunca la regla.

Pero una vez que las comunidades políticas dejan de serlo y se transforman en sociedades animales –bien tiránica, bien plutocrática, bien democrática- entonces la forma de vida patológica se transmite al registro ético haciendo de la intemperancia, la incontinencia y la continencia las reglas antes que excepciones.


¹ Patricio Marcos. Psicoanálisis Antiguo y Moderno. Editorial Siglo XXI, 1993
² Pienso en Julio Scherer García, José Pagés Llergo, Jesús Reyes Heroles, y sus hijos María, Beatriz y Jesús Jr.
³ Juego de palabras que se traduce como “en dios confiamos (trust)-”… a “el negocio (trust) es nuestro dios”

FE DE ERRATAS: El ensayo que se publicó en el número anterior de Liberal Mexicano hubo una serie de errores  normales, en un proyecto que comienza. Para el que esté interesado en releer correctamente el trabajo, dejó esta liga: https://temascaltepec.blogspot.com/2024/11/el-fantasma-del-liberalismo.html

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Sunday, November 17, 2024

EL FANTASMA DEL LIBERALISMO

 

EL FANTASMA DEL LIBERALISMO

Saludo con gusto al público lector de “El Liberal Mexicano”, al que invito al debate en torno a la naturaleza y papel de las ideas, palabras y conceptos, con los que construimos una historia diferente que contar, una forma de vida propia, identidad, valores y virtudes de un México en el umbral de la Cuarta Transformación.

Increíblemente, el séptimo arte había sido  zona vedada, para una de las obras más famosas de William Shakespeare. Se han filmado películas basadas en las tragedias de Hamlet, Otelo y no hay que olvidar que un musical clásico llevado a la pantalla, se basó en el amor entre una Capuleto y un Montesco, sobre el odio mortal que se profesaban ambas familias, para dar escenario al duelo entre los rockets y los sharks, en la famosa West Side Story: la tragedia shakesperiana de Romeo y Julieta, en NY. ¿Entonces, porqué es hasta el Siglo XXI, cuando se filma la primera versión de El mercader de Venecia en el cine hollywoodense y mundial?

Es muy probable, que la respuesta a esta pregunta se encuentre contenida en la trama de la misma obra, en la naturaleza de los personajes y en el desenlace al que el mismo William Shakespeare (le decían Bardo, como en España le llamaban Juglares, a los poetas trashumantes) recurre al escribirla en el siglo XV: porque más que una obra literaria, El mercader de Venecia es una profecía política, una crítica demoledora contra el Ancient regime y una metáfora trágica, que se anticipó a la Glorius Revolution, llamada así por los cronistas de la pérfida Albión, que entronizó el nuevo orden social, económico y político, que a partir de entonces será denominado Liberalismo, otros le apostrofan Capitalismo, al que hoy lo apoda el nuevo orden imperante Neo-Liberalismo, y al que los fundadores de este sistema político de naturaleza y principios oligárquicos, tan geniales como Shakespeare en las metáforas y en las metonimias, lo nombró Commonwealth. Nosotros le llamaremos, en México: El Fantasma del Liberalismo.

El mercader de Venecia no es solo un testimonio histórico de Inglaterra,  sino profecía y negro augurio del futuro de la emergente potencia británica para los siglos XVII y XVIII, lanzada a empresas mercantiles y de colonización, sobre el basamento echado por los últimos miembros de la dinastía de los Tudor, Enrique VIII, y la Reina Isabel I.

Cabe señalar que a pesar de la fama que llegó a tener el poeta isabelino por excelencia, no tuvo en su tiempo mayor influencia. Pocos pudieron enterarse que la obra de Shakespeare se anticipaba a un giro político inesperado, el viraje oligárquico contra el viejo régimen aristocrático presidido por la soberanía del monarca. Nadie se imaginó el parricidio del Rey Carlos I a manos del Parlamento, que ordenó su decapitación, ni tampoco el tránsito, así sea breve, de un gobierno republicano presidido por Oliverio Cromwell, que llevaría a cambios radicales en el ejercicio del gobierno, la soberanía del Estado, el poder político y la nueva figura del Rey que, a partir de entonces, Reina pero  no Gobierna.

El mercader de Venecia es ante todo una fantasía política, premonición del liberalismo moderno. Testimonio histórico de  la batalla librada contra la vieja virtud de la liberalidad aristocrática: la de la riqueza contra el honor. De la usura y la ganancia del burgués, contra el antiguo y destronado hombre liberal. Antes que un intento por justificar una nueva doctrina de libertad para la humanidad, el liberalismo fue el triunfo del enriquecimiento privado frente a los derechos patrimoniales de las coronas española y británica respectivamente. El mercader de Venecia es una obra que aparece concebida para ilustrar la vacilación entre el mundo aristocrático y el emergente mundo burgués; entre la economía feudal de la nobleza del Medioevo y la nueva economía mercantil, disparada por la ambición y la codicia propias de la época moderna.

Shakespeare confronta dos principios políticos de gobierno: el del honor con el de la ganancia. Principios que corresponden, a su vez, a dos formas de gobierno o más bien, a dos tipos de constituciones políticas, antagónicas la una de la otra.  La primera es una forma de gobierno justa y virtuosa: es la Aristocracia; mientras que la segunda constitución es perversa, perdida en el extremo por tomar en exceso y no soltar nada a cambio: es la Oligarquía o eufemísticamente denominada en la actualidad como “Democracia representativa”

Principios políticos y formas constitucionales que serán encarnadas en personajes teatrales: Antonio, nombre de resonancias romanas y latinas, representará los valores del honor, la amistad, la liberalidad, la virtud y la justicia. Por el contrario, Shylock asumirá los vicios de la nueva época del liberalismo: las relaciones de interés, avaricia, el vicio de la corrupción del lucro y la injusticia. Shylock no invoca ninguna nacionalidad sino al mundo entero, peregrino errante de su clan, sometido a la religión del dinero y la codicia. Es el judío que revela extrañas semejanzas con el hombre surgido de la Inglaterra isabelina: anticatólico, hereje, antipapista,  severamente justiciero y moral en el reclamo de sus derechos y garantías.

¿De qué lado está Shakespeare? ¿Del de Antonio, el cristiano aristócrata mediterráneo, o de Shylock el usurero, especulador, poseso de un desmedido amor por la riqueza, confundido y amalgamado al dinero que idolatra y del que es esclavo?... Hay que esperar hasta el final de la comedia, un happy end magistralmente truqueado, para así salvar su propio pellejo, el del mismo Shakespeare, al inmiscuirse en el entramado de las disputas políticas, de la vieja aristocracia inglesa con la emergente burguesía citadina.

Un final que solo la intervención de la bella Porcia altera, transfigurada en varón docto y justo, que viene a revertir la acusación: de Antonio como víctima, indefensa y sumisa al peso implacable del acusador, Shylock, el victimario, a la relación inversa: La sentencia es que Shylock tome la libra exigida, pero solo de carne como se estipuló a la letra, sin derramar una gota de sangre. Mediante esta astucia, las amenazas que el judío hace sobre el comercio exterior de Venecia, se evaporan gracias al ingenio del autor, quien con magistral golpe escénico, el tribunal de justicia veneciano resurge por la intervención decidida de Porcia, la mujer amada, en beneficio de la aristocracia republicana.

En efecto, el final de El mercader de Venecia ha de ser considerado y justipreciado tal y como está escrito. Es el triunfo que su autor declara ahí: el de la aristocracia sobre la oligarquía, la monarquía sobre el gobierno parlamentario. Un triunfo que si algo tiene de característico es la ambigüedad. Es la victoria de los tories realistas, monarcómanos, sobre los whigs, un partido que encarna al judío Shylock: un partido usurero, especulativo que impondrá la hegemonía del dinero como medio de ganancia, hecho de nuevos terratenientes, pero sobre todo de comerciantes y financieros de la City, capaz de matar, ya no solo a su propia madre, sino como Shylock, a la autoridad y poder paternos, por su inextricable amor a la riqueza. Shakespeare prefigura, antes y mejor que cualquier historiador o político, el ambivalente triunfo de la vieja nobleza sobre los valores, que la burguesía financiera y mercantil inglesa imprimirá al hombre liberal.






Sunday, September 29, 2024

UN MUNDO NUEVO

UN MUNDO NUEVO
Tejupilco Estado de México

La combinación musical de Simon & Garfunkel con los Caprichos de Nicolás Paganini, intercaladas unas melodías inolvidables de Chico Che con las rolas actuales de Black Eyed Peas o del metrosexual Robbie Williams, con la Gasolina de Daddy Yankee. Juntar a los Cramberrys con Oscar de León, Serrat, Juan Gabriel y los Ángeles Azules. Esta mezcla de ritmo, sonido, compases y letras solo es posible si la alegría se junta con la paz, si los recuerdos se revuelven afinadamente con el presente y todo se disfruta.
Agasajar el paladar con una paella del tipo mixta y de postre una gelatina de hechura casera, sabor jamaica. Mirar el cielo en una noche clara como se ilumina, con el resplandor plateado de una luna llena. Sorber de la taza un rico café.
Abrazar calidamente a las hijas que tanto se añoran. Ver los ojos de cada una como refulgen nuevamente. Escuchar frases sabias en bocas jóvenes. Admirarse con la permanente sed de aprender y la confianza de un mundo nuevo por descubrir.
Sorprenderse con hechos inadvertidos apenas ayer. Los maullidos de la “gato” en celo. Recibir los arrumacos y topetes del fuerte rottweiller de la casa y reír con los eructos de "Copérnico" el fiel guardián. El gusto de ver nuevamente funcionando tantas y tantas cosas dadas por perdidas: los rifles galácticos de agua, la lámpara interior de la camioneta, el foco de la mesa del rincón.
Mover de lugar los muebles nuevos y los viejos también. Localizar mejores espacios donde colocar los trastos y armarios de la casa. Sonreír satisfecho, escondido para no ser visto, al observar la metamorfosis de mis hijas, de niñas a mujeres, en el nuevo closet, exclusivo de ellas.
Recibir la llamada, esa que solo busca la voz que da confianza, la fe que pareció perdida y ha vuelto nuevamente. Fruncir el ceño con las rabietas cariñosas o por las noticias de serpientes cascabelínas o vampiros subrepticios dentro del hogar.
Revivir en un mundo raro, como la inolvidable letra de José Alfredo Jiménez, al no ser tocado por las agresiones externas buscadoras de reacciones acostumbradas. Realmente vivir en un mundo nuevo en el que fe, alegría y seguridades son la nueva vida, los cimientos donde construir otro cantar. Y como por asombro mágico desterrar el miedo, la tristeza, el odio, vergüenzas, venganzas por cobrar, deudas que saldar, lápidas sin epitafios.
Ver a los antiguos enemigos pasar transparentes ante los ojos. Increíblemente encontrar un vacío de alivio en donde anidaban siempre reclamos y rencores. Escuchar Color my World del Grupo Chicago y recordar aquel piano en que tocaba esa romántica canción, en medio de la esquina del pasillo de jade y la escalera color turmalina, donde nacieron los impulsos amorosos originarios.
Aún más increíblemente aceptar la existencia de eventos inexplicables para la razón pura. La aparición de Claudiana, mi hija, solo equiparable quizás, a los recuerdos colectivos en el cerro del Tepeyac o la Virgen de Fátima; pero otros muchos sucesos más, menores o mayores, igual de maravillosos.
Y todo cambió de momento. La vida giró en solamente dos días. Diez años de caro psicoanálisis resumido en 48 horas de arduo trabajo decidido. Terapia probada contra los males del corazón. Santo remedio a las afecciones del alma. Puro trabajo espiritual de ayuda para descargar los fardos que agobian, lastiman, que muerden, y destruyen y corrompen.
Camino por recorrer, difícil de explicar si no es por la desesperanza de la perdida total. Paso abismal entre el ir y el nunca jamás. Puerta que se abre para quien no puede más y decide cruzar. Umbral entre el bien y el mal. Océano donde ahogarse, es la única solución a la muerte ahogada en alcohol.
Es la corrupción del lenguaje lo que impide entender. Si la política es la voz más expuesta a los efectos de la degradación de la palabra, son las personas que viven en relación con los demás, las víctimas y victimarios de la misma especie. Si el campo de la palabra se estrecha a fuerza de tanto repetir, si los significados se extravían en el lodazal del sin sentido inconsciente, si se atenta con la mentira contra la vida misma y se erigen en verdades lo que en verdad mata, luego entonces y solo por eso, es que el vicio es capaz de destruir los principios que son uno y creer que nada pasa y todo esta bien.
Hasta que ocurre el milagro que vuelve todo a su lugar de origen. Hasta que voluntariamente se decide desechar la tiranía del alcohol o las drogas. Hasta que con la ayuda de alguien mejor que uno y muy superior a todos, se intenta deliberadamente sanar el interior de cada quien, desinflamando las neuronas y entonces, pacientemente, mágicamente, divinamente, magistralmente, perdonarse por fin uno mismo.
Recordar lo de mente sana en cuerpo sano y también el de amar al prójimo como a uno mismo, pero esencialmente, comenzar a buscar en el perdón, aceptación y otorgamiento, la garantía de que nada vuelva a ser como antes.

LA MENTIRA

  “Un periodo de diez años es sobrado para educar a una generación…   Y bastante para pervertir a un pueblo” Emilio Rabasa Roxana a...