VOTAR O NO VOTAR

Comenzaré por asentar que mi percepción del dilema hamletiano “To vote or not to vote” pasa por un tamiz jurídico, uno de naturaleza política, de derecho comparado, de sentido común, hasta aquella exigencia que nace de la desesperación cívica ciudadana. Voy a desarrollar por pasos cada uno de los puntos que acabo de enunciar, pero debo decir que mi solución frente a esta duda, al vivir y ver y sentir y padecer la corrupción del poder público, de manera cercana y desafiante, es que nada de lo que digan los que apuestan por el voto y el sistema de partidos, saben o entienden la realidad política nacional. O peor, sabiéndola, la ignoran, desprecian o aprovechan.
Dice Andrés Manuel López Obrador que “El llamado a no votar… sólo conviene al régimen autoritario y corrupto” y agrega que “No pensamos que sea prudente el que haya organizaciones sociales... que estén llamando a no votar al mismo tiempo que planteen que así vamos a enfrentar al régimen. Respeto ese punto de vista” dijo el Peje –quien ha experimentado las consecuencias de lo que habla- que el llamado a no votar ya le costó bastante al país, como la “imposición” del ex presidente Felipe Calderón en 2006… Convocó, dijo, a las organizaciones sociales y maestros –de Guerrero- a “formar una alianza amplia con su partido para ganar la elección…ganar la gubernatura, ganar el gobierno, y con el gobierno de Guerrero hacer justicia”
Debo referirme ahora a los aspectos legales de la votación en México, pero primero quiero señalar que el sistema de partidos se ha corrompido a niveles de escándalo in crecendo. Que las partidas asignadas al Instituto Nacional Electoral (INE) son estratosféricas, un despilfarro, que los medios de comunicación se aprovechan de estas fortunas, para mentir con descaro y transmitir spots publicitarios ofensivos, que lastiman y engañan deliberadamente, con intenciones de control y de poder, igual como la televisión lo hace con los programas de telenovelas o los informativos de noticias.

Precisaré lo que me interesa decir. Sobre todo este escenario inequitativo, hay otra realidad que no se ve ni se percibe en las grandes capitales nacionales, en los institutos de investigación educativos, en las corporaciones multinacionales donde se juegan fortunas todos los días con la especulación y las finanzas. Es un surrealismo que existe a nivel de los municipios, donde la corrupción ha llegado hasta los niveles inferiores: Son el profesor que exige la compra de libros para obtener un provecho personal, y condiciona el voto y la credencial de elector a los Padres de familia a cambio de las calificaciones de sus hijos; son los lacayos que “asesoran” a ediles, diputados, regidores, burócratas estatales; son los mozos, secretarios, sirvientes, “mujeres”  y hombrerujos que se maquillan y peinan con gel, visten y calzan para presentarse a regalar “juguetes” o lentes o sillas con ruedas. Es la corrupción bestial de todo lo habido y por haber.
Son actos perversos, es medrar con la imaginación de la más tierna infancia, la usurpación de Los Reyes Magos por los Weyes Majes –solo por seguir la rima, porque la palabra debería ser otra y procaz- son expresiones de la descomposición social nauseabunda, difícilmente reparable. Solo queda el expediente de destruir y rehacer. Descomponer, derribar y revolucionar a otros estadios y niveles. Lo que existe es un caldo de mierda, es la “suciedad política” donde muchos nunca nadaremos, mientras que otros allí se ahogan, o peor, flotan y se acostumbran a tragar.
Teorías: Dice la Constitución Política Mexicana que: Artículo 35. Son derechos del ciudadano: I. Votar en las elecciones populares; II. Poder ser votado para todos los cargos de elección popular…. El derecho de solicitar el registro de candidatos ante la autoridad electoral corresponde a los partidos políticos así como a los ciudadanos que soliciten su registro de manera independiente y cumplan con los requisitos…
Artículo 36. Son obligaciones del ciudadano de la República: III. Votar en las elecciones y en las consultas populares, en los términos que señale la ley;
Así entonces, votar es un derecho y una obligación política. Para este 2015, el artículo 35 se modificó para aceptar las “candidaturas independientes” que es una figura que no se permitía legalmente, no era aceptable la postulación de uno o varios candidatos sin la representación de un partido político. La realidad es que las condiciones de la misma ley electoral,  hacen sumamente difícil poder hacerlo. 
Un caso que me ha llamado la atención es el de Arne Aus den Ruthen, precandidato independiente a la jefatura delegacional de Miguel Hidalgo, quien dijo que no aceptará el dinero que le otorgue el Instituto Nacional Electoral cuando tenga registrada su candidatura: "Yo voy a pagar mi propia campaña, de mis recursos y de mis amigos", dijo en entrevista radiofónica que ayer martes 3 de febrero venía escuchando por la radio.
Reconozco que por tener un nombre intraducible. por  el hecho de que haya sido Delegado por la Miguel Hidalgo, abanderado por el PAN entre 2000 y 2003, y que haya creado una fuerza de tarea policiaca, conocida como Robocops, para reprimir, por ejemplo a vendedores ambulantes de la zona de Tacuba en la Ciudad de México; además, por haberse enfrentado entonces,  al Jefe de Gobierno de la CDMX, aquella vez que el “Peje” se oponía a Vicente Fox, contra la impopular y contraria decisión de ajustar el horario nacional al horario imperial de los EUA, me hicieron descalificar a Arne, un “burgués gentilhombre”
Sin embargo, el ingeniero industrial, que dice haber aprendido, renunciado al PAN y declarar que no recibirá un solo centavo del presupuesto que en teoría se entregaría a los candidatos independientes, ha cambiado mi opinión sobre quien ayer declaró que “la Política no debe ser un modo de vivir” y agregó, que aquellos que así lo hacen (se podría decir que todos) se acostumbran a mantenerse del presupuesto público, al ser incapaces de conseguir empleo en otro sector, si dejan de estar columpiándose en los cargos burócrata-electorales, donde disponen de recursos indebidamente, para costear los niveles de vida a los que aspiran, siempre en escalas de ambición, estrictamente para beneficio personal o de los suyos y más cercanos: "La política me ha costado dinero, siempre le he metido más de lo que pagan en la política" declaró Arnes,  y así debe ser.
Creo que es momento de analizar lo que significan cada una de las opciones que tenemos los ciudadanos en México, y no me refiero a las diferentes fuerzas políticas representadas por los partidos PAN, PRI, PRD, PVE, PANAL, PT, MC y los nuevos jugadores, partido Humanista –fascistoide y cristero, propiedad de Felipe Calderón- el partido Social Demócrata –una suerte mezclada de talibanes y merolicos oportunistas- y MORENA, el partido del Peje. Me refiero a Votar en Blanco, el Voto Nulo o Abstenerse.
Antes todavía, incluiré sin mayor preámbulo la opinión de una mujer bella, talentosa, escritora y actriz. Ana Colchero, quien le dice a Peña Nieto “tú no eres uno de nosotros hijo de puta” y que pregunta en las redes sociales ¿Voto nulo o voto en blanco? “Prestarme a su farsa perversa es legitimarla. La única cifra que importa y pesa es la de la abstención; votar es engordar al cerdo. ¿Verdad que el sistema político mexicano es una mierda y los partidos son nidos de delincuentes; que jamás cumplen lo prometido; que se protegen unos a otros; que todos se enriquecen a nuestra costa; que ejercen el terrorismo de Estado y; que alteran los votos descaradamente? Nadie podrá decir lo contrario. Por lo tanto, votar es ponernos nosotros solitos la soga al cuello, como reos amaestrados. ¿Cómo es posible que sabiendo esto mucha gente vaya a votar?”
Definición de Voto en Blanco, Voto Nulo y abstención
VOTO EN BLANCO: Exige ir a votar o solicitar el voto por correo, y no elegir ninguno de los partidos que se presentan a las elecciones. Aunque muchas personas eligen el Voto en Blanco como voto de protesta, en este caso, tu voto cuenta a todos los efectos en el reparto de escaños debido al sistema de representación proporcional que rige en México después de 1977 (cabe destacar que el anterior sistema electoral monolítico y de partido de estado cambio, gracias a que Jesús Reyes Heroles reconoció que la guerrilla de Lucio Cabañas y Genaro Vázquez Rojas, en el estado de Guerrero, eran, desde entonces, expresiones de fastidio e intolerancia social), ya que los escaños se distribuyen entre los partidos en función del total de votos emitidos. Perjudica a los partidos minoritarios.
VOTO NULO: Los votos nulos también se contabilizan, pero se emiten y se anulan por llegar a la mesa defectuoso, con tachones, rasgado, más de un partido señalado, con dibujos o comentarios de cualquier tipo... en resumen, en mal estado. El voto nulo no favorece a ningún grupo; mientras que voto en blanco condena a los minoritarios, el voto nulo se diferencia por no sumarse a ningún partido ni al total de votos emitidos, por lo cual no favorecen ni perjudican a un partido en concreto. Si se desea protestar contra los políticos sólo se conseguiría con el voto nulo, porque de lo contrario perjudica a partidos minoritarios.
ABSTENCIÓN: Consiste en no ir a votar. Se interpreta como un acto de castigo o contrario a la democracia. No crees en la democracia como sistema. La abstención no afecta, a efectos contables, en el resultado electoral. Algunos medios de comunicación, sin embargo, la suelen interpretar como un indicador del descontento social que indica y la pasividad ante unos comicios que no logran movilizar a los ciudadanos. Dependiendo en cada país la abstención beneficia o perjudica a unos u otros partido, En México según diversos estudios la abstención beneficia al partido mayoritario PRI, cuyo electorado es más fiel a la hora de ir a las urnas.
Aclaradas las definiciones y diferencias entre votar en blanco, nulo y la abstención, si se quiere evitar que salgan los partidos políticos mayoritarios las recomendaciones podrían ser: Votar a partidos minoritarios que tengan alguna posibilidad.  Nunca, jamás, votar en blanco. Perjudica gravemente a los partidos políticos minoritarios, antes votar nulo, aunque no sirva de nada.  No abstenerse, ya que es un voto de castigo a la democracia
Como estas Cartas Sureñas son leales a su naturaleza Aristocrática, y nobleza obliga, tengo que reconocer y suscribir plenamente la opinión de Ana Colchero: “… muchos que repiten (como un mantra) que si no voy a votar le doy mi voto al PRI, me lo expliquen. No tiene lógica aritmética ni en ningún sentido, porque, asumiendo no soy un votante duro del PRI y decido votar: Si voto por uno de los otros partidos, no le estoy quitando un voto al PRI; Si voto nulo o blanco, no le estoy quitando un voto al PRI; Si van  a robarse mi voto, da igual que vote o no vote (Por supuesto, no votaré, pues no legitimo delincuentes)
Que aunque políticamente, yo sé y entiendo que no votar favorece al PRI y que no votar es renunciar a una libertad, a una prerrogativa de la cual somos titulares, implica dejar en manos de otros lo que debemos hacer por nosotros mismos. El votar o no votar se debate hoy en día entre la dualidad del derecho y la obligación, el compromiso y la congruencia contra la apatía y el boicot por el otro, que el asistir a la casilla y emitir nuestro sufragio es hoy en día la mejor manera de manifestarnos como ciudadanos, es tomar el control y ejercer el poder como sociedad, el votar no puede ser visto como una dádiva otorgada al pueblo por cualquier gobierno, el sufragar es ser ciudadanos
Agregaría que la historia de las elecciones en México da cuenta que el no votar o abstencionismo, ha sido utilizado como una forma de manifestación por la inconformidad de la sociedad hacia sus políticos, es sin duda, síntoma de un progresivo desencanto con la manera de entender la democracia como forma de gobierno. El no votar ha sido una forma válida pero riesgosa de expresar inconformidad con la clase política, es una expresión de la apatía social, misma que puede llegar a transformarse en auto marginación del sistema. Estoy plenamente consciente de que en algún tiempo existieron propuestas de medidas que aplicaban consecuencias punitivas a quien se abstuviera de votar en algún proceso electoral determinado, pero que puede ser más punitivo en una democracia para quien tiene la obligación y el derecho de no votar que el auto flagelo de no ejercer el privilegio de participar emitiendo sufragio alguno.
Sé que los órganos representativos como son la Cámara de Diputados, las legislaturas estatales y los ayuntamientos, se van a integrar en su totalidad, con o sin nuestro voto, y que no existe ninguna garantía ni certeza alguna de que los partidos políticos sean receptores del reclamo que algunos pretendan hacer no votando o anulando el sufragio, para ellos y para toda autoridad electoral no hay distingo entre el voto anulado como forma de protesta y el que se anula por mero error del votante.
A pesar de ello y como lo señala el periodista Julio Hernández, el “Instituto del Fraude Electoral, ahora rebautizado como INI”, el cuál recientemente presentó su nueva modalidad para continuar timando a los ingenuos participantes de los próximos comicios, así como a los votantes de este cada vez más empobrecido país. Y es que es enorme el dineral que recibe este Instituto por parte del responsable del gobierno en turno, como para no cuidar a sus patrones, sean de cualquier partido político. Y es que desde la instauración de esta monstruosa institución, sus responsables se han dedicado a justificar los fraudes electivos”.
Sin embargo, en el sur del estado de México se presenta el dilema doble: de la pobreza ciudadana o inexistencia de la misma, y la intemperancia iletrada, de unas cuantas familias que tienen secuestrados los gobiernos municipales de la región y sus respectivas instituciones.
Entonces cuando me dice la señora que vende los tamales, al escuchar a Beethoven o Sabina o Acerina y su Danzonera, “solo a usted lo gusta su música antigua”. O que el  profe afamado de la UPN espeta “Zaid es de derecha, punto final”.  Cuando mis mejores amigos en Tejupilco son militantes activistas del PRI y que no solo no tengo un amigo de “izquierda” sino que me han bloqueado en las redes sociales –síntoma de impotencia e incapacidad de parlamentar- que los taxistas tiran basura en la calle, estorban y ensucian.
Cuando veo a tanto escuincle baboso y sinvergüenza en los municipios sureños, que a muy temprana edad imitan y reproducen las formas de corrupción inaugurados por el Peñejo, y se maquillan y fotochopean, o se esconden en membretes patrocinados de falso proselitismo, costeados con recursos públicos, con el pelo engominado, escalando puestos de la pleitesía y el servilismo, racistas, fanáticos religiosos. Al atestiguar que las mujeres que militan activamente en la competencia electoral, se comportan igual o peor de caciques que sus impares, lo mismo que en su obnubilada intelectualidad, presteza o listura. Cuando compruebo que Manuel Santín o Isael Villa, o Lino o Galicia se aprestan a seguir en el tinglado político-electorero o frente a la avalancha de fundamentalistas como los Benítez del PRD, en Luvianos o Tlatlaya

Entonces, en el sur del estado de México, yo abrazo toda, a Anita Colchero

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