DE COLOSIO A MOURIÑO

Ya se cumple un año de la muerte de Juan Camilo Mouriño, entonces Secretario de Gobernación, confidente, atelier, compinche y cuatazo del Calderón, asi como de José Luis Santiago Vasconcelos, Jefe desempleado de la lucha frontal contra el narcotráfico y sus capos en México, además de una decena de personas que viajaban en el avión y de una treintena de victimas fatales, sin contar los heridos que sufrieron las consecuencias del desplome de la aeronave, en pleno Paseo de la Reforma de la Ciudad de México. A la fecha, no se tienen resultados de las investigaciones que expliquen lo que causo el mortal accidente.
Un año después, ¡Juan Camilo Mouriño va a ser recordado en la Rotonda de los Hombres Ilustres!, Santiago Vasconcelos (el verdadero objetivo del atentado) ha sido olvidado y tras leer las declaraciones del Subsecretario de Negocios Agropecuarios, Jeffrey Jones, sugiriendo a su auditorio imitar las estrategias de mercado de los narcotraficantes, solo se puede concluir que México vive bajo una tiranía de la soberbia y la ineptitud. Por algo se dice que Los Pinos, ahora se llaman Los Vinos.
Tiranía soportada en tres grandes columnas, perfectamente visibles pero intocables por el poder que representan cada una de ellas: el ejército y el monopolio de la fuerza; la televisión privada y el monopolio de la manipulación; y el SNTE y el monopolio de la ignorancia y de la mediocridad.
El combate a las drogas ha desatado un estado de guerra y terror en todo el país, además de que dosifica el tráfico de estos venenos hacia el mercado gringo y mantiene a México en la pobreza. De lo contrario, el flujo de divisas por los envíos de cargas de droga a través de los 3 mil km de frontera con el Imperio, ya nos hubiera sacado del estado de postración y anorexia económica hace mucho tiempo.
El Monopolio de la televisión manipula, adormece y pervierte a la nación mexicana; confunde, engaña, distrae y desorienta la opinión pública; chantajea y desata las plañideras; celestina electrónica, la televisión envenena, embriaga y mata.
El monopolio de la educación, convierte a la juventud que estudia en analfabetas funcionales, preparados exclusivamente para servir como mano de obra baratísima, para el mercado laboral norteamericano. Rompe sueños, cancela oportunidades, somete, corrompe ilusiones, destruye voluntades.
¿Quién, como y cuando se genero esta involución? ¿Quien ha sido el beneficiario? Fue Carlos Salinas de Gortari el artífice de este esquema político, sin duda. El envió deliberadamente las iniciativas presidenciales. Fueron tres las acciones determinantes para arribar a la desastroza situación actual: modificó el artículo 27 constitucional, para permitir la venta de Ejidos y Propiedades Comunales, con lo que se derrumbó una de las salvaguardas constitucionales esenciales, para preservar y garantizar la integridad territorial; cambio la letra y el espíritu de los artículos 82 y 133, auténticos golpes de Estado, pues uno ha permitido que puedan llegar a la presidencia los nacidos en México pero de padres extranjeros, como ya ocurrió con Fox y por otro lado, que la iglesia católica pueda participar de manera abierta en la lucha por el poder. Ambas medidas completamente contrarías a la historia, constitución real, social y política de México. Las consecuencias estan a la vista del que quiera verlas.
Y la tercera ha sido la suscripción de un Tratado Comercial con los Estados Unidos, que nos anexiona como proveedor de dos mercancías exclusivamente: mano de obra y petróleo, a cambio de hacernos mercado de consumo de toda la chatarra que se deshecha allende las fronteras. Y por supuesto que fue Carlos Salinas quien entrego el Magisterio Nacional a Elba Esther Gordillo.
Una manera de ver las consecuencias de estas medidas, de la tiranía de la ineptitud y de la corrupción política, es comparando las transferencias que se han hecho a Gobiernos y Municipios en el periodo 2006-2008. El monto asciende a 2.3 billones de pesos, si, millones de millones de pesos que es casi el doble de lo que supuso en su tiempo, a precios actuales y convertidos de manera técnica correcta a los 1.6 billones de pesos que costó el llamado Plan Marshall, de la posguerra mundial. Con esos recursos se reconstruyo la Europa destruida, diezmada, bombardeada y que ahora es centro de tecnología, trenes veloces, escuelas de altísima calidad, investigación, vacunas, mientras nuestro país no cuenta tan siquiera, con sanitarios dignos en las escuelas públicas.
El precio que tuvo que pagar Carlos Salinas fue el sacrificio de su candidato Luis Donaldo Colosio. Carlos se descuidó, lo traicióno su propio Rasputín y con el asesinato de su delfín, cambiaron las reglas del juego: los principios políticos del Estado Mexicano.
Hoy nuevamente Salinas de Gortari pretende conquistar el poder y su candidato, todos lo sabemos, el medio se llama: Enrique Peña Nieto.

Comments

Popular posts from this blog

LA MAFIA EN MÉXICO: EL GRUPO MONTERREY

PREMIO NACIONAL DE LIBRERÍA Mensaje de CRISTINA A. GARCIA

HAN PASADO TRES LUNAS