LA GRAN COMILONA: DEL DANUBIO AL SUNTORY

Comer es una necesidad
Comer bien es un arte


Son tantos los elementos que componen un Restaurante, que solo se puede entender una a una, cada parte del todo. Sin duda el equipamiento de la cocina es muy importante. La calidad de los equipos, las medidas de seguridad, instalaciones, línea blanca y utensilios en general son base indispensable para preparar buenos alimentos.
Lo mismo que las áreas de servicio, las condiciones y disposición de cada una en lo particular nos recordarán siempre un establecimiento de comida. Factores tales como el estacionamiento, baños y el imprescindible Valet Parking se han vuelto necesidad imperiosa, ante la premura y comodidad que demanda el cliente.
Uno de los elementos más importantes que pesa en la elección donde comer, lo constituyen las condiciones y características del Restaurante. La ubicación, instalaciones, mobiliario, decoración, ambientación, distribución, todo eso y más que ahora la modernidad oriental simplonamente lo bautiza como Feng Shui y que no es sino el buen gusto con una gran dosis de inspiración lógica.
No obstante lo primordial y centro de la atención de los comensales, sin duda lo constituye la oferta gastronómica de cada lugar. Si la preparación, presentación, sazón e ingenio de los alimentos no satisface a la clientela, lo demás sale sobrando o pasa a un segundo plano muy por debajo de lo demás. Por ejemplo están dos Restaurantes clásicos en la ciudad de México y que han perdurado en el gusto de los amantes del buen comer: El Danubio y El Suntory.
Ambos son establecimientos que no reúnen los requisitos de comodidad y de instalaciones óptimas y que sin embargo llevan muchos años en el gusto metropolitano. El Restaurante Suntory, en la congestionada colonia Del Valle, relativamente es un lugar pequeño, con las clásicas mesas para preparar y servir la alta cocina japonesa que lo distingue. Las dificultades para encontrar un lugar donde estacionar el automóvil, las apreturas para hallar mesa disponible no son obstáculos para encontrar siempre abarrotado este prestigiado establecimiento. Lo mismo ocurre con el Danubio. Localizado en el primer cuadro de la Capital de la República, la clientela desde hace más de 50 años, encuentra como llegar, para poder degustar la tradicional Sopa Verde de Mariscos y los buscados Langostinos además de otras tantas delicias del mar y de la tierra.
No obstante un elemento fundamental en el servicio de restaurante lo constituye la atención a las mesas. Los meseros que pasan a ser activos valiosísimos por su dedicación, trato, conocimiento y sensibilidad para conseguir que el comensal se sienta mejor que en su casa. Por ejemplo, en mi caso no ha habido ocasión que visite el Danubio y que no me salga a recibir Manolo, mesero con sesenta años trabajando en este Restaurante, lugar donde uno se asoma a todo un recorrido por la vida social, política y cultural de México y que esta plasmada en las múltiples servilletas autografiadas que penden de las paredes del local.
Así que si visita un Restaurante nuevo para usted le recomiendo que no deje de poner atención en esa importante parte del inventario del mismo, los meseros, quienes además de la atención y del servicio siempre podrán aconsejarle sobre las especialidades culinarias y lo mejor de la cocina del día, para que usted disfrute todavía más de su estancia.
Por mi parte me permito recomendarle a usted, querido público lector para esta semana, el consumo del conejo, un animal cuya carne contiene propiedades alimenticias muy favorables además de su exquisito sabor. La carne del conejo no produce ni colesterol ni ácido úrico por lo cual es perfectamente recomendable para personas con problemas de salud. Contiene mas proteína que otras carnes y menos grasa y además el conejo produce esta sustancia “mágica” la taurina, que es uno de los compuestos principales de las bebidas estimulantes de moda como el Red Bull.
Imaginase paladear este deliciosos manjar al Chileajo o bien doradito o en mole, estofado o en pipian. De cualquier manera resulta exquisito al paladar y mejor para su condición saludable.
Le recomiendo como aperitivo un tequila novedoso de la casa Herradura, el Suave 35 y al terminar de comer, un suculento y digestivo café de grano, como solo lo puede encontrar en su casa en Tejupilco, Restaurante “La Misión”. Reservaciones al (724) 2673370

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