LECCIONES DE ECONOMÍA


Al responder con desgano cretino, la pregunta que le formuló Salvador Camarena, corresponsal del periódico El País de España, respecto a cuál es el precio de la tortilla "No lo sé porque no soy la señora de la casa" Enrique Peña Nieto comprueba que efectivamente existe una campaña en contra de Enrique Peña Nieto… orquestada por Enrique Peña Nieto. O que basta dejar solito a Enrique, para que se auto elimine como aspirante presidencial. Como bien ha dicho el escritor Carlos Fuentes: "Este señor tiene derecho a no leerme. Lo que no tiene derecho es a ser Presidente de México a partir de la ignorancia, eso es lo grave".

Más grave aún es que al leer (si es que saben leer y entender y comprender) esta columna, la malhadada –cada vez mas—“clase política” mexiquense, podrá experimentar sentimientos de rechazo, crítica, enojo, gusto, certeza, diferencias y espero que muchos y diferentes estados de ánimo, pero la única verdad implícita, es que Enrique Peña Nieto es reflejo exacto de las fantasías y de los ideales, de la esta clase de gente. Veo un panorama donde el estado de México nuevamente va a sufrir un despeñadero, peor al padecido por el Tío Montiel en 2006, cuando fue exhibido con grosera impudicia, la acumulación injustificable del patrimonio suyo y de su familia. Peor que el ridículo de Alfredo del Mazo en 1988 al “destapar” en off side al Dr. Sergio Garcia Ramírez; o cuando Pichardo Pagaza y Lira Mora dirigían al PRI en 1994 y validaron la firma falsa del diputado Manuel Muñoz Rocha, quien nunca volvió a aparecer desde entonces.

En la misma entrevista, Peña Nieto tampoco supo dar con el monto exacto del salario mínimo y dijo que "debe rondar los 900 pesos mensuales" Habría que darle a Peña Nieto unas lecciones de economía. Porque resulta increíble que un escritor, que publica un libro que trata sobre el plan de gobierno para un país -que trata asuntos de petróleo, de competitividad y comercio, de desarrollo económico y empleo- desconozca cual es el precio de la tortilla, considerada el alimento básico de la población mexicana, así como el salario mínimo, que es la base de cualquier comparación y medición.

Aunque quizás no sea tan difícil de entender las torpezas de Peña Nieto, porque con toda seguridad el libro en cuestión nunca fue escrito por este mitómano, eso independientemente de que la calidad del contenido está lleno de lugares comunes, de datos por comprobar, de mucho debate que Peña Nieto es incapaz de sostener.

Porque sería interesante hacerle saber a Peña Nieto que el salario mínimo, solo ha tenido un aumento de 21% entre 2006 y 2011 (paso de $48.65 a $58.90) en tanto que la tortilla aumento de precio de $6.00 a $11.25 en promedio nacional (%87.5). Que el incremento dispar de ambas variables, equivale a un incremento tres veces superior en el alimento, lo que en términos de poder adquisitivo significa que, si en 2006 se podían comprar 8.1 kilos de tortillas con un salario mínimo, el día de hoy solo alcanza para 5.3 kilos del mismo alimento.

Más grave aún es decirles a Peña Nieto y sus correligionarios tecnócratas que en 1982, el poder adquisitivo del salario mínimo alcanzaba para 27 kilos de tortilla y que antes del sexenio del López Portillo, en 1975, la capacidad de compra del salario mínimo ascendía a 45 kilos de tortilla. Se podría hacer como ejercicio, haciendo abstracción de términos como inflación o devaluación, que el salario mínimo de 1975, proyectado de acuerdo con la capacidad de compra actual, debería ser de $506 pesos (45 kilos de tortilla a $11.25) y mensualmente el salario mínimo ascender en consecuencia a poco más de $15,000 Y esto es economía señor Peña Nieto y además es justicia. Y muchos como este escribidor, creemos que es el camino que debe seguir México, para combatir la delincuencia, para gobernarnos democráticamente y para ser un país libre y soberano.

Yo que realice estudios en Economía en la UNAM, siempre tuve muy en claro que el profesional de la economía era antes que nada un administrador del patrimonio de la casa (de οἶκος, oikos "casa" con el sentido de patrimonio, y νέμω, nemo "administrar") Mas, tras haber leído toda la obra de Marx y Engels, de “chuparme a los clásicos ingleses” de Adam Smith a Malthus y de transcurrir a través de la literatura de los grandes de la macroeconomía de Quesnay a Keynes y de allí a Samuelsson y a los estructuralistas de la CEPAL. Luego de conocer a los nuevos próceres de Chicago, discípulos de Milton Friedman, finalmente encontré en mis enseñanzas de filosofía aristotélica, que el papel del economista surge y se origina en la época en que los griegos le llaman así a las personas que se encargan de administrar la casa, lo que el ignorante Peña Nieto, en desprecio a las mujeres, califica de “señoras de la casa”

Debería saber Peña Nieto que en el estado Político, los hombres libres que se dedicaban al arte del gobierno, eran antes que nada ciudadanos consagrados al cultivo de la sabiduría, como máxima cualidad de un gobernante. Seguramente Peña Nieto sabrá cuánto cuesta el “kilo de acarreados” o el precio de un Lamborghini o de una Hummer, pero desconocer las bases de la administración de una economía, es inadmisible en un país que requiere de políticos que devuelvan el noble sentido soberano de la palabra, del verdadero ejercicio y razón de la Política, que es el de educar.

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