EMPUÑANDO UNA PLUMA


La coincidencia de tres hechos son el origen de este ensayo sobre el periodismo y la lectura: Es el comentario de una maestra de Tejupilco que forma parte de la aristocracia burócrata-sindical a nivel municipal: “No importa que no sepa leer, vamos con Peña Nieto”, dice la señora que ya se sueña dilapidando el erario publico federal. ¡Y como no!, si Enrique Peña Nieto es el mejor ejemplo del resultado por el que ha trabajado el magisterio, desde hace al menos 20 años: crear ignorantes dóciles, obedientes, sin escrúpulos.

El segundo motor que me llevo a sumergirme con avidez en Fernando Savater y Octavio Paz es el calificativo de “bisoños” que profirió una periodista decana, experta en el cochupo, el embute (dícese a los pagos o emolumentos recibidos por los periodistas que escriben por consigna, los mercenarios que venden el noble oficio de escritor a cambio de dinero) en contra de aquellos colegas que mantienen la congruencia y la honestidad, para hacer valer la máxima de Gracian “hombre sin noticias, mundo a oscuras”

La tercera razón que justifica este trabajo, es que se celebró el día del periodista el 4 de enero y la fecha paso inadvertida para la mayoría. Celebración que se confunde con el día de la Libertad de Expresión que se recuerda en México el 7 de junio de cada año; y con el día de la Libertad de Prensa, que se conmemora el 3 de mayo en todo el mundo. No es así en este caso. Día del Periodista en recuerdo y homenaje a Manuel Caballero, quien podría ser considerado el fundador del periodismo moderno en México.

El desprecio por la lectura, aunado a la ambición desvergonzada por el poder, sin escrúpulos ni virtudes; sumada a la descalificación del periodista que no se vence al imperio de la corrupción y el recuerdo del día dedicado al oficio del periodista, es buen momento para recordar a todos aquellos que habitamos en la Galaxia de Gutemberg y no en la Galaxia Lumiere.

Porque el dogma de que una “imagen vale mas que mil palabras” es absolutamente falso. Porque “cualquier palabra, incluso la mas humilde vale mas que mil imágenes, porque puede suscitarlas todas” En cambio una imagen sin palabras, para quienes “no somos dados al alelamiento místico” es puro decorado o truco ilusionista: Enrique Peña Nieto es el ejemplo contundente y demoledor de este axioma.

“El endiosamiento de las imágenes en detrimento de la palabra tiene especial importancia en el campo del periodismo… Es bueno recordar que periódicos y revistas… pertenecen mas al gremio de los libros que al de cualquier otro tipo de expresión o información” El periodismo es sin duda un género literario--- “el de la interacción entre el escribir y leer” Y ya se entremezclan la lectura, el periodismo y el carácter o modos de ser, que es decir la ética de cada quien y de cada cual.

Leer no es lo mismo que ver imágenes. “Hasta en el peor de los casos (léase libros de rinocerontes, sangre de campeones, de quesos, de monjes o armaduras oxidadas: los temas que conoce el magisterio adolescente sureño) leer es ya una forma de pensar… las imágenes por si solas se limitan tumultuosamente a estimular maneras de sentir o padecer” Como cuando la mesnada rebuzna “Peña Nieto esta muy guapo” o los “paleros” que declaran que Peña Nieto es “un estadista”

En palabras de Giovanni Sartori “el hombre que lee, el hombre de la Galaxia Gutenberg esta constreñido a ser un animal mental; el hombre que mira y nada mas, es únicamente un animal ocular”

Y nos recuerda Octavio Paz otra razón poderosa de leer, que es periodismo y que es entender y son palabras. En “La llama doble” cita el maestro que si bien Platón condena el amor físico –el talón de Aquiles de su obra comunitaria- no condeno la reproducción. “En el Banquete llama divino al deseo de procrear: es ansia de inmortalidad (Fox que adopto cuatro hijos o Peña Nieto que acepto tres vástagos ajenos no aspiran de ninguna manera a ser inmortales). Cierto, los hijos del alma, las ideas, son mejores que los hijos de la carne”

Menos inmortal es Peña Nieto que sumado al no leer agrega la pasión por la mitomanía, el de: ¿Sr. candidato, es cierto que escribió usted un libro? Sí, pero de momento no recuerdo el nombre del autor. Más mortal es Peña Nieto si resulta verídico el rumor que le enferman de gravedad mortal, seguramente para arrearlo de la montura que imaginariamente –por ser producto de imágenes, inigualables para conmover, pero deficitarias para decidir- ha impuesto TELEVISA al PRI

Un amigo periodista que con su cámara, graba y reportea –uno de los únicos que reconozco en este Sur Mex, plagado de mendaces reporterillos, gacetilleros que a duras penas saben escribir- me sugería una tarjeta de “debito” que se entregara a los estudiantes para que solo pudieran adquirir con ella LIBROS… y cito a Savater en su Diccionario de Filosofía, que John Ruskin y su propuesta de sustituir el servicio militar obligatorio por una especie de servicio lector “¡Pensad que cosa sorprendente… que adiestráramos a nuestros (ciudadanos) en el ejercicio del libro en lugar de en el de las armas… ejércitos de pensadores en lugar de ejércitos de asesinos! Dar su diversión a la nación en las salas de lectura, del mismo modo que hoy en los campos de tiro (o en los palenques y plazas de toros)… ¡que la fortuna de los capitalistas de las naciones civilizadas deba un día venir en ayuda de la literatura y no de la guerra!”

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